
Hoy Sanlúcar se ha despertado con las calles pintadas de sal. Desde primera hora de la mañana, la calle Ancha, el barrio bajo y la Plaza de la Paz, en el barrio alto, lucen las alfombras que se fueron tejiendo durante toda la noche. Es la tradición que acompaña las fiestas de la patrona, Nuestra Señora de la Caridad Coronada, y que este año ha alcanzado una cifra récord: 67.000 kilos de sal, la mayor cantidad empleada hasta ahora en más de medio siglo de historia.
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El trabajo empezó anoche, entre las 19:30 y las 20:00 según el tramo, y no terminó hasta la madrugada. La confección es manual y la coordina el Ayuntamiento, con sal de las salinas locales mezclada con pigmentos naturales. Los colores de esta edición son rojo, verde, amarillo, blanco, azul y negro, con el fondo rojo reservado para el Barrio Bajo y el verde para el Barrio Alto. Los diseños vuelven a ser obra de Joaquín Lara, que lleva más de cincuenta años firmando los dibujos, y en el proceso han participado quince entidades, entre hermandades, asociaciones y grupos scouts. Los niños, como manda la costumbre, se encargan de la base, mientras que los voluntarios y las hermandades completan el diseño.
Las alfombras se pueden ver desde la mañana y se mantienen hasta la tarde, cuando la imagen de la Virgen procesiona sobre ellas. La Caridad es patrona y alcaldesa perpetua de Sanlúcar desde 1618, y su devoción en la ciudad se remonta a principios del siglo XVII: en 1607 y 1608, Pedro de Ribera Sarmiento, tras una curación milagrosa, donó su imagen a la ciudad; en 1609 se fundó la Hermandad de Nuestra Señora de la Caridad y en 1618 fue proclamada patrona. La imagen, atribuida al escultor Gaspar del Águila, se custodia en la Basílica Menor de Nuestra Señora de la Caridad Coronada, templo elevado a basílica menor en 1997.
La tradición tiene también su parte técnica y su historia propia. El método artesano original combinaba sal común, serrín de madera teñido a mano y ramas de ciprés, aunque en las ediciones recientes se trabaja casi exclusivamente con sal coloreada. Las dimensiones históricas registradas hablan de alfombras de hasta 340 metros de largo por seis de ancho, unos 2.400 metros cuadrados culminados en un tiempo récord de diez horas, con un recuadro de honor dedicado a la imagen de la Patrona de unos treinta metros cuadrados. Entre los motivos que se plasman aparecen elementos religiosos y referencias muy locales: anclas, veleros o el propio Guadalquivir.
Esta edición de 2026 es la número 52 de la tradición, y el récord de sal es el dato que más se comenta entre los vecinos. Hasta la tarde, cuando la Virgen salga en procesión y vaya recorriendo esos mismos dibujos, las calles siguen siendo un museo efímero que se puede recorrer con calma. Es, en el fondo, una manera muy particular de entender el 15 de agosto en Sanlúcar.
Fecha de publicación
15 de agosto de 2026
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