
El sábado pasado, Navalagamella volvió a cambiar su iluminación habitual por miles de velas. Fue la décima edición de su Noche de las Velas, una cita que el municipio celebra desde 2015 y que se ha convertido en una de las más esperadas del calendario local. Este año el hilo conductor fue el mundo mágico de hadas y duendes, con rincones llenos de fantasía y arte repartidos por las calles.
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La velada empezó temprano, con un mercado de artesanía a las 19:00 en el que se podían encontrar creaciones únicas, productos locales y piezas hechas a mano. El momento más reconocible llegó a las 20:45, con el encendido de velas: miles de pequeñas llamas iluminando las calles y con la participación abierta a quien quisiera sumarse. A partir de ahí, el pueblo se convirtió en un escenario distinto al de cualquier otro día.
El programa se repartió por varias plazas y calles. A las 21:00, en la calle San Miguel, arrancó el cuentacuentos 'El árbol de las historias', una hora de relatos mágicos pensados para niños y no tan niños. A las 22:00, en la plaza de España, tocó el turno de Nonamé Música, un cuarteto formado por amigos instrumentistas con un repertorio amplio de bandas sonoras y temas icónicos. Y ya a las 23:00, en la plaza Dos de Mayo, la Asociación Estarivel cerró la noche con un espectáculo de malabares de fuego.
Sobre los protagonistas musicales conviene saber un par de cosas. Nonamé Música es un cuarteto de amigos instrumentistas con más de 650 canciones en su repertorio y una larga lista de premios internacionales en el sector de las bodas, como los Wedding Awards de Bodas.Net o los ZIWA Awards de Zankyou. Por su parte, Estarivel es una entidad de Valladolid dedicada al desarrollo social y a las actividades educativas desde 2006, que cumple veinte años dedicada a la educación y la cultura y que monta espectáculos de malabares de fuego de gran formato, con una duración de entre treinta y cuarenta minutos, además de talleres de circo, cuentacuentos y animaciones.
La noche también tuvo su parte más seria. El Ayuntamiento aprovechó el acto para rendir homenaje a los pueblos afectados por los incendios del pasado mes de julio y para reconocer al municipio de Alcobendas la acogida que brindó a los vecinos talegueros. Fue un gesto que encajaba con el tono familiar y cercano de toda la jornada.
Si te lo perdiste, Navalagamella queda muy cerca de San Sebastián de los Reyes, así que no es un plan difícil de repetir cuando vuelva a programarse. La Noche de las Velas se ha ganado su sitio como una de las citas más reconocibles del municipio, y este año, con su temática de hadas y duendes, volvió a demostrar por qué funciona tan bien en familia. Habrá que estar atentos a las próximas ediciones, porque es el tipo de plan que agradece una escapada nocturna al campo madrileño.
Fecha de publicación
20 de agosto de 2026
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