El Castillo de San Romualdo tiene una nueva razón para acercarse estas semanas. El pasado 5 de septiembre se inauguró en su interior la exposición 'Defensas de Vargas Machuca', dedicada al responsable del diseño de las baterías y defensas de San Fernando, y estará abierta hasta el 27 de septiembre. La muestra se suma a la programación en torno a la conmemoración del 24 de septiembre y tiene un guiño especial hacia los centros educativos de la ciudad, que son los invitados principales.
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El horario es el habitual del monumento: de martes a viernes, de 10:00 a 14:00 y de 18:00 a 20:00; sábados y domingos, solo de 10:00 a 14:00; y los lunes, cerrado. Con esos huecos, lo más cómodo es planificar la visita en fin de semana o en la mañana de un día laborable. La dirección es Puente Zuazo 690, sobre el puerto de San Fernando.
Para quien no conozca el edificio, el Castillo de San Romualdo es una fortificación del siglo XVIII, levantada por el ingeniero militar Juan de la Cruz y declarada Monumento Histórico-Artístico el 3 de junio de 1931. Forma parte de la Red de Fortificaciones Militares de Andalucía y, desde 2023, figura en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO dentro del conjunto 'Fortificación de San Fernando'. Se restauró entre 2010 y 2015 para abrirse definitivamente al público, y desde 1999 es propiedad del Ayuntamiento tras una expropiación pactada.
Arquitectónicamente, es un edificio de planta rectangular construido con piedra ostionera y ladrillo, con un amplio patio central rodeado por una muralla de cuatro naves y siete torres repartidas por las esquinas y los centros de los lienzos norte, sur y oeste. Su historia es casi un inventario de usos: ha sido conocido como Logar o Lugar de la Puente, como Castillo de Suazo o Zuazo, y en época árabe como Alquería de Rayhana, con una construcción que se remonta a la segunda mitad del siglo XIII y mano de obra mudéjar. A lo largo de los siglos ha servido como fortaleza, ermita, casa feudal, cementerio, capilla, bodega, lagar, cuartel, presidio, posada, plaza de toros, patio de vecinos, 'reñidero de gallos de pelea', cine, carpintería metálica, mesón y almacenes. En su interior se conservan los guardapolvos alrededor del patio de armas y una pequeña cruz en relieve en el lienzo sur.
No todo es postal, eso sí. El museo municipal que acoge la exposición carece de un plan museístico definido, y hay voces que ponen el dedo en la llaga: la terraza adarve y las torres siguen sin poder visitarse, y se cuestiona tanto el mantenimiento del monumento como el estado del centro de interpretación. El entorno, con su antiguo foso hoy colmatado, queda a medio camino entre una zona ajardinada y un parque ciudadano. Aun así, la exposición es una excusa válida para redescubrir el castillo en familia o con amigos antes de que cierre el 27 de septiembre.
Fecha de publicación
6 de septiembre de 2026