
Hay ciudades que no esperan a que llegue el frío para pensar en la Navidad, y San Cristóbal de La Laguna es una de ellas. El montaje de su ornamentación navideña arrancó en julio, con los trabajos repartidos entre el casco histórico, los barrios y los pueblos, y con una cifra que da una idea del tamaño del asunto: más de 3.500 motivos decorativos con tecnología LED de bajo consumo, que suman más de seis millones de puntos de luz. La campaña combina diseños nuevos con elementos reutilizados y adaptados de años anteriores, y se distribuye por calles como Heraclio Sánchez, Juan de Vera, El Juego, San Juan, Nava, Grimón y La Piterita.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de San Cristóbal de la Laguna y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
El encendido oficial se celebró el viernes 28 de noviembre, en el cruce de las calles Viana y Obispo Rey Redondo, justo frente a la Casa de los Capitanes Generales, y coincidió con la víspera de La Noche en Blanco, que se celebra el sábado 29. Aquella noche el acto se completó con actuaciones musicales, fuegos artificiales silenciosos y un espectáculo de luz y sonido. La ciudad, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999, ha orientado su decoración hacia la astronomía y la naturaleza, un guiño que encaja con el casco histórico de estilo barroco y sus calles empedradas.
Detrás de todo esto hay una explicación práctica. El concejal de Servicios Municipales, Fran Hernández, explicó que empezar el montaje en verano permite minimizar los cortes de calle y las molestias para los comercios, algo que se agradece cuando las obras tocan arterias del centro. Además, el material lo aporta Effico (Compañía de Eficiencia y Servicios Integrales S.L.), la empresa concesionaria del servicio de alumbrado público, de modo que la actuación no supone un coste presupuestario extra para el Ayuntamiento.
La conexión con La Noche en Blanco no es casual. Es un evento cultural gratuito e inclusivo que convierte el casco histórico en una gran fiesta urbana, con conciertos, exposiciones, talleres y actividades para todas las edades, y con los comercios abiertos hasta la medianoche y los bares hasta las cinco de la madrugada. El encendido de las luces funciona como pistoletazo de salida para esa noche, que es uno de los momentos más concurridos del calendario cultural lagunero.
Así que, aunque en septiembre el calor siga apretando, en La Laguna ya llevan meses preparando lo que en noviembre se convierte en uno de los grandes reclamos del centro. La combinación de un casco histórico protegido, una iluminación pensada para no encarecer las arcas municipales y una noche entera de actividades gratuitas explica por qué el encendido se ha convertido en una cita fija del calendario. Para quien quiera verlo con calma, el casco histórico iluminado es un plan familiar y gratuito que se puede disfrutar paseando sin prisa entre las calles empedradas, con los motivos LED como telón de fondo.
Fecha de publicación
8 de septiembre de 2026