
La calle San Agustín va a cambiar de aspecto cuando caiga la noche. El Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna ha puesto en marcha la redacción de un proyecto piloto de iluminación patrimonial en esta vía, una de las más representativas del casco histórico de la única Ciudad Patrimonio Mundial de Canarias. La novedad está en el uso experimental de luminarias con gobos —filtros que proyectan imágenes, motivos, textos o formas sobre fachadas y pavimentos— para mostrar escenas históricas, símbolos, personajes y referencias alegóricas ligadas a la arquitectura y la historia lagunera.
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La idea no es solo estética. El concejal de Ordenación del Territorio y Patrimonio Cultural, Adolfo Cordobés, sostiene que la intervención mejora la lectura nocturna del patrimonio, refuerza la seguridad y avanza hacia un modelo lumínico menos invasivo. Por su parte, el alcalde, Luis Yeray Gutiérrez, lo plantea como una experiencia controlada y participativa: se valorarán los resultados antes de decidir si el proyecto se extiende a otras calles del conjunto histórico.
Ahí entra la parte en la que puede participar cualquiera. A partir del 30 de julio, el Ayuntamiento abrirá un proceso participativo con un taller ciudadano y otras acciones presenciales y digitales para que vecinos, colectivos e interesados opinen sobre qué relatos, imágenes y referencias históricas deben proyectarse. Es decir, el contenido de las proyecciones no está cerrado y depende en buena medida de lo que proponga la gente.
El proyecto se enmarca en algo mucho más amplio. Forma parte del Plan de Gestión del Sitio Patrimonio Mundial, cuyos cuatro planes suman una inversión total de 595.490,62 euros, financiada por el Ayuntamiento y cofinanciada por el Ministerio de Cultura y el Gobierno de Canarias, con un plazo de ejecución de cinco años y una aplicación efectiva de una década. La fase operativa se activó en marzo de 2026 bajo la Oficina de Gestión Integral de la Ciudad Histórica, dependiente de la Gerencia de Urbanismo. El plan se organiza en cuatro bloques: uno estratégico y operativo, otro de movilidad y diseño de espacios libres, el propio plan de iluminación con el piloto de San Agustín —adjudicado por 135.646,91 euros— y un cuarto de participación y comunicación.
Para quien no conozca la calle, San Agustín —antiguamente calle Real— ronda los 600 metros, se peatonizó en 2011 y figura entre las diez calles más bonitas de España según Turespaña. Por ella se encadenan edificios de los siglos XVII y XVIII como la Casa Salazar, sede del Obispado; el IES Cabrera Pinto, antiguo Convento de San Agustín; el Museo de Historia y Archivo Insular, en el Palacio de Lercaro; la Casa de Montañés, sede del Consejo Consultivo de Canarias; y la Real Sociedad Económica de Amigos del País, antigua Casa de los Jesuitas. Con el proyecto en marcha, esa misma calle se convertirá, al anochecer, en un soporte para contar la historia de La Laguna.