El Patio Chico es uno de los rincones más singulares y emblemáticos de Salamanca, conocido por su belleza y tranquilidad. Se encuentra encajonado entre el ábside de la Catedral Vieja y el muro de la sacristía de la Catedral Nueva, ofreciendo una vista impresionante del conjunto arquitectónico de ambas catedrales, incluyendo la Torre del Gallo. Es un espacio al aire libre que a menudo alberga eventos culturales y espectáculos. [2, 3, 5, 7, 8, 15]