
El ciclo Salamanca Plazas y Patios puso el punto final anoche, y lo hizo con ritmo caribeño. El Septeto Naborí actuó el sábado 22 de agosto en los Jardines de Santo Domingo de la Cruz, a las 22:30, con entrada libre hasta completar el aforo, cerrando así un programa que el Ayuntamiento de Salamanca ha mantenido en marcha desde el 26 de junio.
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Para quien no lo conozca, el Septeto Naborí es una agrupación de son con más de tres décadas de trayectoria: se fundó en 1993 en la Universidad de Oriente de Santiago de Cuba y hoy reúne a ocho músicos. Alejandro Morcate dirige el conjunto y aporta guitarra y voz; le acompañan Iván Rodríguez en las maracas y la voz, Yoelis Catasus al güiro y la voz, Agustín Carbonell al tres, Orwin Cecilio al bajo, Miguel Hernández a las congas, Jose Ávila a los bongos y Leonel Oliva a la trompeta. Su repertorio se mueve entre el son cubano, la salsa, la guaracha, el bolero, el chachachá y la rumba, así que el abanico da para casi cualquier momento de la noche.
El grupo no es precisamente un debutante en los escenarios europeos. En su trayectoria internacional acumula participaciones en festivales como el Bals de las Rosas en el Principado de Mónaco, el Festival de Jazz de Montreux en Suiza, los festivales de jazz de Montauban y de la Colle sur Loup en Francia, el Latin Dance Festival de Groningen en Holanda, el Melkweg y la Sala Paradiso de Ámsterdam, el Festival Latinoamericano de Milán, el Festival Fiesta de Roma, el Antillanse Feesten de Bélgica, el Tempo Latino francés y el Bayerischer Hof de Múnich. Es decir, que lo que sonó anoche en los jardines salmantinos viene rodado por buena parte del continente.
El concierto se enmarcaba en el programa estival 'Salamanca Plazas y Patios', que este año ha tenido un motivo añadido: celebrar el V Centenario de la Escuela de Salamanca (1526-2026). En total, el ciclo reunió más de cincuenta citas culturales repartidas en once espacios diferentes, todas con entrada libre hasta completar el aforo, una fórmula que explica por qué el programa se ha convertido en una referencia del verano local. Los Jardines de Santo Domingo de la Cruz, además, no fueron un escenario puntual: también acogieron otros conciertos del ciclo, como los recitales de la Academia internacional de música y la actuación del grupo Triquel.
Con el concierto del Septeto Naborí se cierra un verano largo y variado, del 26 de junio al 22 de agosto, que ha llevado la cultura a las plazas y los patios de la ciudad. Queda el recuerdo de una noche de son cubano al aire libre y, sobre todo, la confirmación de que el formato —espacios abiertos, entrada libre y programación diversa— funciona. Habrá que esperar a ver cómo se plantea la próxima edición, pero el listón, al menos en cuanto a variedad y accesibilidad, ha quedado bastante alto.
Fecha de publicación
23 de agosto de 2026
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