
El Teatro Romano de Sagunto ya ha bajado el telón de su temporada más reciente, y lo ha hecho con una nota alta. La 43ª edición de Sagunt a Escena se despidió el pasado 22 de agosto con la cantaora Estrella Morente, que puso el punto final a una programación que había arrancado el día 1. La cita fue a las 22:30, con entradas recomendadas de 24, 20 y 16 euros, y sirvió para cerrar un ciclo que este año volvió a mezclar clásicos, teatro inclusivo y música en uno de los escenarios más reconocibles de la Comunidad Valenciana.
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Para quien no siga el festival al día, conviene situar el escenario: el Teatro Romano es un anfiteatro del siglo I d.C., levantado hacia el año 50, declarado monumento nacional en 1896 y con capacidad para unas 8.000 personas. Es un espacio con más de 90 metros de diámetro, en pleno centro de Sagunto, que cada verano se convierte en el eje de esta programación. La edición de este año, organizada por el Institut Valencià de Cultura en colaboración con el Ayuntamiento de Sagunto y la Diputación de Valencia, se extendió del 1 al 23 de agosto y abrió con 'El Narciso en su opinión', la versión de Chema Cardeña sobre el texto de Guillem de Castro y dirección de Rebeca Valls. A partir de ahí, el calendario fue saltando entre registros muy distintos: 'Original Greek' el 6 de agosto, 'La ópera de los tres centavos' con Coque Malla el día 8, una versión inclusiva de 'Hamlet' representada por actores con síndrome de Down el 11, 'La dama boba' de Lope de Vega el 13, 'Terra de guapes' de Sandra Monfort el 15 y 'Fedra, en los infiernos' con Lydia Bosch el 20. La llegada de Estrella Morente el 22 fue el broche flamenco para una cartelera que se había movido entre la comedia, el drama y la música.
La cantaora, nacida en 1980 en el Sacromonte granadino y heredera del cante de su padre, el maestro Enrique Morente, y del baile de su madre, Aurora Carbonell, cerró el ciclo en el mismo escenario que ese año había acogido propuestas tan dispares como el teatro inclusivo o la ópera. La Conselleria había invertido 165.000 euros para ampliar la capacidad del teatro en unas 200 localidades, un detalle que no pasa desapercibido cuando el aforo ronda las 8.000 personas. Además, varias funciones contaron con medidas de Teatro Accesible, y el festival mantuvo su taller de movimiento 'Un lugar para danzar', impartido por Ana Lola Cosín y Lucas García junto a usuarios y familiares de la Asociación InsProject. La imagen gráfica, por su parte, salió del saguntino Estudio Merienda, con Jennifer Pérez y Jano Campoy al frente.
El festival no se quedó solo en el teatro. En paralelo funcionó el 'Off Sagunto', con once espectáculos de creación valenciana y acceso gratuito por calles y plazas, entre los que destacó 'Quimera', de La Fam Teatre, con un dragón de seis metros de alto y doce de largo que recorrió la Alameda el 19 de agosto. El cierre definitivo del festival llegó el 23, un día después del concierto de Morente, con Sol Picó y su 'Carrer 024' en la plaza Antigua Morería. Así se cerró una edición que, una vez más, convirtió el anfiteatro romano en el centro cultural del verano saguntino.
Fecha de publicación
28 de agosto de 2026
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