
Cuando el calor aprieta, el Pirineo catalán es una de las escapadas más agradecidas: alta montaña, lagunas, cascadas y pueblos con encanto que funcionan como frontera natural con Francia. Aquí cuatro propuestas para organizar el verano en familia, cada una con su propio ritmo.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Sabadell y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
La Vall de Núria, en el Ripollès, se llega casi sin esfuerzo gracias al tren cremallera que sale de Ribes de Freser, aunque también se puede subir andando por el «camí vell» desde Queralbs, unos 15 kilómetros y 750 metros de desnivel con bosques de robles y fresnos. Arriba, el Parque Lúdico de Núria es el plan para los más pequeños: karts de montaña, slack line, camas elásticas, tubbing, circuito de equilibrio, piscina sensorial, circuito de patinete, tirolina y cintas transportadoras, con un límite de 1,90 metros de altura y 90 kilos de peso. Para quien busque algo más intenso, el equipo Guías Ama Dablam organiza barranquismo guiado por un barranco cercano a Queralbs, con rápeles, saltos y toboganes.
La Vall de Boí, en la Alta Ribagorça, combina naturaleza y patrimonio. Sus ocho núcleos de población rodean el conjunto románico declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000, con iglesias como Sant Climent y Santa María de Taüll, y en Sant Climent un mapping que recrea los frescos originales. Es además puerta de entrada al Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici. El Outdoor Park reúne senderismo, pesca, BTT, Ebike, Pump Track, Skatepark, escalada y vías ferratas; los jueves a las 20:00 h suena el ciclo de conciertos Dijous a la Fresca; y hay experiencias familiares como la excursión Aigüestortes - Estany Llebreta, del 22 de junio al 6 de septiembre, con edad mínima de 5 años, o ¿Dónde están las Marmotas? en Boí Taüll, desde los 7 años. En verano también se celebran las Fallas, la fiesta del fuego de los Pirineos, Patrimonio Inmaterial de la Humanidad desde 2015.
En el entorno de Camprodon, el Molló Park es un parque de animales salvajes —nutrias, marmotas, ciervos, renos, lobos, osos, cabras, linces ibéricos y rebecos— con un circuito a pie de unas dos horas y zonas de pícnic. Para caminar, la ruta circular de Beget y Rocabruna suma 13 kilómetros y 700 metros de desnivel en unas cinco horas, con vistas de la Alta Garrotxa, el pueblo medieval de Beget y el castillo de Rocabruna. Y para ver el agua nacer, el nacimiento del río Ter está en Vallter 2000, a 2.500 metros de altitud, con acceso en telesilla panorámico de 20 minutos.
La Cerdanya y el Cadí-Moixeró cierran el abanico. La Molina, estación de esquí, en verano ofrece rutas en segway, quads, tubbing, hinchables, piscina exterior, camas elásticas, parque de aventura en los árboles con tirolinas y bike trail, y un teleférico que sube hasta el Niu de l'Àliga, a 2.500 metros. Entre los pueblos cercanos están Llívia, con su farmacia más antigua de Europa convertida en museo; Prullans, con vistas, cuevas y dólmenes cerca del Parque Natural Cadí-Moixeró; y Castellar de n'Hug, a 1.400 metros, famoso por el nacimiento del río Llobregat.
Fecha de publicación
30 de julio de 2026