
El Mercat de la Creu Alta de Sabadell acaba de soplar las velas por su 60 aniversario, consolidándose como uno de los puntos de encuentro más auténticos de nuestra ciudad. Aunque el Ayuntamiento comenzó a proyectar este equipamiento en 1965, cuando Sabadell apenas rozaba los 140.000 habitantes, no fue hasta el verano de 1966 cuando el edificio se hizo realidad. Su inauguración oficial tuvo lugar el 16 de julio de ese año, aunque por pequeños desajustes técnicos los vecinos tuvieron que esperar hasta el jueves 8 de septiembre para llenar sus cestas de la compra por primera vez. Seis décadas después, este mercado sigue siendo el alma de su barrio, un espacio donde la compra diaria se mezcla con la charla cercana y el producto fresco de toda la vida.
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Para celebrar este cumpleaños tan especial, el mercado organizó una jornada festiva llena de vida. Los pasillos se llenaron de música gracias a un DJ que amenizó la mañana, mientras los más pequeños disfrutaban de actividades infantiles. Además de sortearse cinco carros de la compra repletos de productos del propio mercado valorados en 150€ cada uno, los paradistas prepararon diversas tapas elaboradas con alimentos de proximidad. Es precisamente esta apuesta por el producto de calidad y el trato personalizado lo que define al mercado frente a las grandes superficies, una filosofía que defienden con orgullo los comerciantes que levantan la persiana cada día.
Detrás de cada parada hay historias con nombre propio que explican la trayectoria del mercado. Es el caso de Cansaladeries Medrán, donde Marta Medrán representa ya a la tercera generación de un negocio familiar que abrió sus puertas el mismo día de la inauguración del recinto. También destaca la trayectoria de Belén Moreno y su marido Fernando Méndez, quienes desde 1989 están al frente de la Peixateria Moreno, un negocio que heredaron de sus tías y cuyos padres ya regentaban una pescadería en la calle de Picanyol. Para ellos, la clave para mirar al futuro con optimismo pasa por ofrecer un valor añadido al cliente, preparando el producto con esmero y aportando recetas y consejos útiles para el día a día. Aunque veteranos como Ramon Escoté, vinculado al mercado desde los 15 años, advierten de las dificultades que afronta el pequeño comercio, la esencia de la Creu Alta sigue muy viva gracias a la profesionalidad de sus paradistas.
Fecha de publicación
20 de julio de 2026