
Desde Roquetas de Mar, la historia ferroviaria de la provincia se entiende mirando hacia Almería y Huércal-Viator. Allí, durante décadas, el Talgo conectó la capital con Madrid en un tiempo que hoy parece difícil de imaginar: unas cinco horas y media. El servicio que ahora se despide permitía viajar con sillones cómodos, climatización y suspensión neumática, unas prestaciones que marcaron una diferencia importante frente a las composiciones convencionales de años anteriores.
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El viernes 15 de septiembre de 2026, a las 15:30, salió de la estación de Huércal de Almería-Viator el penúltimo Talgo-6 con destino a Madrid. El sábado 16 de septiembre realizó el último recorrido antes de quedar apartado, al menos de momento, por las obras de Adif en Despeñaperros. Los trabajos afectan a gálibos y viaductos relacionados con la futura autopista ferroviaria Algeciras-Madrid, y han obligado a interrumpir los servicios Intercity entre Almería y Madrid. Durante este periodo, el tramo entre Almería y Linares-Baeza se cubre por carretera con dos servicios diarios, mientras siguen funcionando dos Alvia entre Almería, Granada y Madrid, uno en cada sentido.
La diferencia con el servicio actual se nota en el reloj. Según los horarios recopilados para este martes 15 de septiembre, el trayecto más rápido entre Almería y Madrid dura 6 horas y 50 minutos, con salida a las 07:58 y llegada a Madrid-Atocha a las 14:48. También hay opciones con transbordo que alcanzan las 8 horas y 43 minutos, las 9 horas y 20 minutos o incluso las 15 horas y 30 minutos en el recorrido nocturno. En otro horario de referencia, el Alvia matinal tarda 6 horas y 49 minutos, mientras que el servicio de la tarde emplea 7 horas y 12 minutos. El viaje más corto sigue siendo inferior a las siete horas, pero queda lejos de aquellas cinco horas y media del Talgo.
La conexión ferroviaria de Almería ya nació con retraso respecto a otras capitales. La línea desde Linares se completó el 12 de marzo de 1899, y Almería quedó conectada con la red ferroviaria general en 1901, solo dos años antes que Teruel. El trazado se construyó inicialmente ligado al transporte minero: el hierro del Marquesado de Granada viajaba hacia la capital, donde el Cable Inglés y otros embarcaderos facilitaban su salida por mar. En 1911, además, se instaló entre Santa Fe y Gérgal la primera electrificación trifásica de una línea española de vía ancha.
El Talgo llegó a Almería en septiembre de 1980 con la serie III, y después fueron incorporándose las series IV y VI. En 2001 desapareció el expreso nocturno Sierra Nevada, heredero del antiguo Estrella Almería-Madrid, y se impulsó el Talgo diurno. Más tarde llegaron nuevas reducciones de servicios: en 2011 se perdió el enlace directo con Barcelona y en 2020 desapareció la segunda frecuencia con Madrid durante la pandemia. En 2024, el Alvia de la serie 730 recuperó un segundo enlace con la capital, aunque también se eliminaron algunas paradas intermedias.
La Mesa en Defensa del Ferrocarril de la Provincia de Almería confía en que el Talgo pueda volver cuando terminen las obras. La plataforma reclama conexiones más rápidas y frecuentes, además de soluciones para las averías y los problemas de climatización. Mientras tanto, el recuerdo de aquel trayecto exprés queda ligado a una etapa concreta del ferrocarril almeriense: un viaje a Madrid en cinco horas y media que, para muchas personas de la provincia, formaba parte de la vida cotidiana.
Fecha de publicación
15 de septiembre de 2026
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