
Si te has quedado con ganas de vivir una de las citas más emotivas del verano roquetero, toca mirar hacia atrás y entender por qué la procesión del Santísimo Cristo del Mar se ha ganado un sitio tan grande en el calendario del municipio. Es una tradición relativamente joven —se celebra desde 2006—, pero ha crecido tanto que ya reúne a miles de personas, entre vecinos y turistas que veranean en la costa almeriense a mediados de agosto. La última edición documentada fue en agosto de 2025, y sirve para hacerse una idea de cómo funciona todo.
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El día empieza en la Iglesia del Puerto con una solemne Eucaristía, oficiada por el párroco y presidida por el alcalde, Gabriel Amat, su esposa y madrina del Cristo, María Pintor, y un grupo de concejales y representantes de la Guardia Civil. Dentro del templo ya se nota el ambiente festivo, pero fuera es donde se concentra la verdadera expectación: miles de personas esperando la salida del 'redentor' por las calles de Roquetas de Mar. La procesión suele partir alrededor de las 20:15, acompañada por la Agrupación musical Cristo del Perdón de Guadix, y sigue un recorrido que casi todo el mundo conoce de carrerilla.
El trayecto pasa por las calles Armada Española y Marina Mercante, cruza la Avenida Sabinar en dirección a Roquetas pueblo, sigue por la calle Faro y la calle Manuel Gómez hacia la Urba, hasta llegar a los aparcamientos del Faro. Desde allí se baja por el paseo marítimo hasta una tarima montada frente al mar, que es el momento más simbólico: allí se le lava y se le seca los pies al Cristo, una tarea que realizan varias personalidades, entre ellas el propio alcalde. En otras ediciones se ha descrito el gesto con detalle: el párroco lavando los pies con agua previamente bendecida, seguido por la madrina y otros cargos municipales, mientras cientos de fieles intentan tocar el agua bendita.
La imagen del Cristo del Mar es especial para los habitantes de El Puerto, y esa conexión se nota en los detalles. Los costaleros, vestidos de marineros, llevan el paso con un paso lento y reposado, casi meditando cada zancada. En la bajada hacia el paseo, frente al faro, se produce un momento muy íntimo en el que el Crucificado se coloca directamente sobre los hombros para bajar en zigzag hasta la arena, con el mar como testigo. El regreso al templo se cierra con el himno de España, el himno del Cristo y los vítores de los costaleros, un final que no deja indiferente a nadie.
Detrás de todo esto hay una hermandad con vida propia: la Casa de la Hermandad del Santísimo Cristo del Mar y María Santísima de las Angustias de El Puerto abrió sus puertas tras casi trece años de obras, y es el espacio donde los hermanos mantienen su vida espiritual y realizan actividades durante todo el año. La procesión no es un acto aislado, sino parte de un calendario largo que incluye las fiestas patronales en honor a la Virgen del Carmen y Santa Ana en el Puerto, la Virgen del Carmen en Aguadulce y la Virgen del Rosario en Roquetas centro, que cierra el ciclo en octubre. Si te lo perdiste este año, ya sabes qué buscar en el calendario del próximo verano.
Fecha de publicación
24 de agosto de 2026