
Hay fiestas que no salen en las guías turísticas pero que en Roquetas de Mar se viven con más ganas que casi ninguna otra. Las Fiestas de San Antonio en los Cortijos de Marín son una de ellas: se celebraron del viernes 12 al domingo 14 de junio, en honor a San Antonio de Padua y la Virgen de la Inmaculada, y llevan años presentándose como la fiesta más auténtica del campo roquetano. La organiza el Ayuntamiento junto a la Comisión de Fiestas y las asociaciones del barrio, con el apoyo del alcalde Gabriel Amat, y el programa da una idea clara de lo que va por dentro: mucha vida vecinal, poca pose y un ambiente muy familiar.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Roquetas de Mar y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
El viernes arrancó con el chupinazo y la Maratón de Caminar Mayores, un guiño a los vecinos más veteranos que luego se juntó con degustaciones de platos típicos y repostería, talleres infantiles, una búsqueda del tesoro y un espectáculo de magia de David González. Por la tarde llegó uno de los momentos más bonitos: el homenaje a la persona mayor del barrio, Isabel Ramos Escudero, de 86 años. Después se presentó el grupo de baile Embrujo Andaluz, se encendió el alumbrado y se coronó a las Damas, Reinas, Reyes y al Príncipe de las Fiestas. La noche se cerró con verbena, Sabor a Menta en los altavoces y la caseta joven 'Caramelo' en marcha.
El sábado empezó con el despertar de cohetes y el torneo de dominó 'Fiestas Cortijos de Marín 2026', un clásico del barrio. Para los más pequeños hubo toboganes hinchables, gincana y la fiesta de la espuma, que es casi una institución aquí. Por la tarde, el tono cambió: Santa Misa y ofrenda floral en honor a los patronos, con un pasacalles infantil de carrozas temáticas y grupos de baile recorriendo las calles. Y otra vez verbena al caer la noche, esta vez con Alma Andaluza.
El domingo bajó el ritmo pero mantuvo la esencia. Se celebró el Día de la Bicicleta, organizado con el AMPA del CEIP Llanos de Marín, con salida desde el centro escolar, sorteo de regalos, feria del mediodía y juegos tradicionales. A las 20:00 llegó la Misa Rociera en honor a San Antonio en la iglesia de la barriada, seguida de una solemne procesión por las calles. La jornada se despidió con verbena popular y el chupinazo de fin de fiestas a las 02:00, cuando ya quedaba claro que el barrio había vuelto a dar una lección de cómo se celebra en el campo.
Si te lo perdiste, no te preocupes: estas fiestas se repiten año tras año y forman parte del calendario local que el Ayuntamiento mantiene actualizado. Son el tipo de celebración que no necesita grandes escenarios ni nombres internacionales, porque su gracia está precisamente en lo contrario: en los vecinos, en las asociaciones del barrio y en ese ambiente rural que Roquetas conserva en los Cortijos de Marín. Quedan como referencia para quien quiera descubrir el lado más auténtico y menos playero de la ciudad.
Fecha de publicación
4 de agosto de 2026