
En Roquetas de Mar hay un edificio que resume buena parte de la historia costera de Almería: el Castillo de Santa Ana, también conocido como Castillo de Las Roquetas. Se levanta en pleno centro del pueblo, a los pies de la playa de la Bajadilla y junto al paseo marítimo, y hoy funciona como uno de los tres puntos del llamado 'triángulo cultural' de la ciudad, junto al Teatro Auditorio y al Faro de Roquetas de Mar. La entrada es gratuita, así que es una visita que encaja bien en cualquier paseo por la zona.
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Lo que hoy se ve es en realidad el baluarte de artillería, la única parte que subsiste del antiguo conjunto defensivo, restaurado siguiendo los planos originales del siglo XVII. El edificio fue reconstruido por el Ayuntamiento entre 1997 y 2003, después de que el terremoto de 1804 lo dejara en ruinas. Antes, sin embargo, hubo más capas: una torre levantada por el monarca nazarí Yusuf I a principios del siglo XIV y, ya en el siglo XVI, una nueva torre para proteger la producción de sal de las salinas frente a los asaltos piratas. En 1985 fue declarado Bien de Interés Cultural, y forma parte de las antiguas torres de vigilancia costera de España.
Por dentro, el castillo se organiza en tres espacios. El patio, o atrio, acoge el centro de interpretación, dos salas para exposiciones itinerantes y conferencias, un claustro, una sala de proyecciones y el centro de información al visitante. La primera planta es la más cargada: allí está la obra fotográfica 'Fragmentos de una vida que pasa' de Jesús de Perceval, que retrata el ambiente social de Roquetas en los años 40 y 50, además de vitrinas con objetos del artista indaliano, los 'Grabados del juego de la Oca', obras de Carmen Pinteño, Luis Cañadas, Miguel Cantón Checa, Julio Visconti, Ouka Leele y Garren, y una colección de 82 aguafuertes de Francisco de Goya titulados 'Los desastres de la guerra'. También hay una sala de talleres infantiles y juveniles. La segunda planta, el torreón del homenaje, tiene forma de camarote de navío y se dedica a la exposición de maquetas navales 'Proa al modelismo naval', con sus almenas visitables.
La historia del edificio da para mucho más. Tras el terremoto de 1804, que destruyó los interiores pero salvó torreones y baluarte, hacia 1817 llegaron dos cañones de procedencia rusa adquiridos mediante el tratado de Madrid. Antes, en el siglo XVIII, el hijo del alcaide Andrés Antonio de Castro obtuvo de Felipe V el título de propiedad sobre la alcaldía, y el castillo pasó por varias restauraciones para reparar, entre otras cosas, la explosión de un polvorín. Al oeste, el conjunto se relacionaba con la desaparecida torre de Punta Entinas, en El Ejido, y al este con el propio castillo de Santa Ana.
Si te animas a ir, ten en cuenta los horarios: el exterior se puede ver todo el día, pero el interior abre de martes a sábado de 10:00 a 13:00 y de 17:00 a 20:00, y los domingos de 11:00 a 13:00, con los lunes cerrados. Para cualquier duda, la Casa de la Cultura atiende en el teléfono 950 320 228. La dirección es calle Manuel Gómez, s/n.
Fecha de publicación
28 de julio de 2026