
El Carro de los Romances es una de esas tradiciones reusencas que funcionan mejor por lo sencillas que son: teatro ambulante, gratis y en familia. La organiza Bravium Teatre con la colaboración de la Asociación de Amics del Cavall, y se ha convertido en una cita fija de las fiestas. El mecanismo es casi siempre el mismo: se recitan romances a viva voz en las plazas, con un acordeón acompañando, y al terminar la función los intérpretes se ponen en marcha hacia la siguiente parada, seguidos por quien quiera seguir escuchando.
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Lo interesante está en los textos. Vienen de la producción reusenca de romances de fil i canya y de cordill, literatura del siglo XIX —del tombant del 1900— que se imprimía en pliegos de cuatro páginas y se vendía colgada de un cordel y agarrada de un trozo de caña para que el viento no se los llevara. Los temas van de la historia y la guerra a la peste, las reivindicaciones obreras o la vida en el campo, y se adaptan para que sigan hablando de cosas actuales. Cada pieza se suele mantener unos tres años.
Este año el Carro ya ha pasado por el nucli antic: salió el lunes 21 de septiembre a las 20:00 desde la sede de Bravium Teatre, en el carrer de Sant Llorenç, y repitió el martes 22 a la misma hora, con paradas en la plaça de la Patacada, la plaça de Prim y la plaça del Teatre. En el cruce con la calle de Salvador Espriu, la interpretación se hizo también en lengua de signos, por segundo año consecutivo, y al finalizar hubo baile con el público. Los textos elegidos fueron La Guerra, La Cansó del Pobre y Lo Capitel·lo. Todo esto dentro del programa de las Fiestas de Nuestra Señora de Misericordia, que arrancaron el 10 de septiembre y se alargan hasta el 4 de octubre, con el núcleo central entre el 21 y el 25.
Si te quedaste con ganas de algo parecido, el 25 de septiembre a las 21:00 hay representación del Ball de Sant Miquel en La Palma. Es una propuesta distinta, más esporádica, que sale del Ball de Diables de Reus y pone en escena la lucha entre el Bien y el Mal, entre la religión cristiana y las fuerzas de la Naturaleza: el infierno, con Lucifer y la Diablesa a la cabeza, frente a los ángeles comandados por sant Miquel. Es un baile hablado en verso, con los versos cambiando cada año para meterle la nota satírica y referirse a la actualidad política y social. Los vestuarios son los mismos que los del baile de diables, aunque Lucifer y la Diablesa llevan trajes inspirados en los dibujos de Joan Amades —mitra de obispo para él y cuernos grandes para ella—, y la música corre a cargo de una cobla de ministrers a la que se suman los tabals en algunos momentos. Es una forma distinta de ver el Seguici Festiu, con parlamentos y personajes, algo que el Ball de Diables habitual, el que quema carretilles sin coreografía ni música, no tiene.
Fecha de publicación
23 de septiembre de 2026
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