
Hay sitios que se ganan su sitio en el mapa gastronómico sin hacer mucho ruido, y O Regato Pequeno es uno de ellos. Está en pleno centro de Pontevedra, en la calle Herreros, 25, y se presenta como cocina gallega con un guiño moderno: una carta que cambia según la temporada y que mezcla tradición con toques actuales. No es un sitio de paso rápido, sino más bien para sentarse con calma.
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Lo primero que conviene tener claro es que no hay que confundirlo con el restaurante O Regato de Vigo; son establecimientos distintos. Aquí, en Pontevedra, la propuesta se mueve en torno al producto gallego. Entre los entrantes más valorados están el pulpo a la brasa y las empanadas, y entre los platos principales, el arroz con bogavante es el señalado como imprescindible, aunque algunos comensales comentan que las raciones se quedan algo cortas. Para cerrar, el flan casero es la opción clásica. Los precios rondan los 25 a 35 euros por persona, y la carta del día suele ser una buena vía para probar lo más fresco del momento.
El local acompaña la propuesta. Tiene un diseño moderno con toques tradicionales, luces tenues y un mobiliario seleccionado que lo hace acogedor, aunque en las horas punta la acústica puede no ser su mejor aliado. Un punto que merece la pena destacar, y que no siempre aparece en las guías, es la accesibilidad: el local es totalmente accesible, algo que agradecen quienes se desplazan en silla de ruedas. La terraza, además, está entre las mejor valoradas de la ciudad, con una puntuación alta en GastroRanking dentro de esa categoría.
Las opiniones recientes dan una idea del trato que se encuentra allí. En Google y Tripadvisor las notas son altas, y las reseñas más recientes hablan de una atención excepcional, de sugerencias fuera de carta que sorprenden y de tostas que algunos califican como un manjar. Hay quien describe el sitio como un descubrimiento, un pelín apartado de la zona de tapeo más congestionada, con un personal que cuida el detalle.
Si te animas, un par de consejos prácticos. El sitio es popular los fines de semana, así que reservar con antelación evita sorpresas. Una vez allí, no te quedes solo con lo escrito: pregunta al personal por las sugerencias del día y por los maridajes, que es donde suele salir lo más interesante. Y, como en cualquier buena mesa gallega, no te saltes el postre.
En resumen, O Regato Pequeno es una opción equilibrada para quien busca cocina gallega bien ejecutada en el centro de Pontevedra, con un ambiente agradable y un servicio que se lleva la mejor parte de las reseñas. Con una dirección fácil de localizar y una propuesta clara, encaja bien tanto para una cena tranquila como para un mediodía largo.