
Hay planes que parecen sacados de una película y que, además, ocurren en casa. El 9 de septiembre se recuperan las botellas del Albariño Sketch de Raúl Pérez que llevan más de quince años sumergidas en la ría de Arousa, en una expedición que saldrá del puerto de Cambados a bordo de un veleiro y un barco grúa hasta la batea donde descansa la jaula metálica, a unos veinte metros de profundidad. La idea, que Pérez puso en marcha en 2010, es aprovechar la oscuridad, la temperatura constante, la presión y el movimiento de las corrientes para que el vino evolucione de otra manera: el resultado es una tonalidad verdosa con matices salinos y notas frutales y florales.
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El vino en sí tiene su propia historia. El Sketch es un Albariño de la subzona del Salnés, elaborado con uvas de viñedos de más de cincuenta años situados en Dena, en el municipio de Meaño, a unos ciento cincuenta metros del mar y sobre suelos graníticos. Pasa por una fermentación espontánea y una crianza de doce meses en barricas de roble francés, y luego se sumerge aproximadamente tres meses tras el embotellado. La producción es muy limitada, alrededor de 1.500 botellas por añada, así que no es un vino que se encuentre en cualquier estantería.
La jornada no se queda solo en el descorche. A bordo del barco, el Albariño se acompañará de costeletas de un buey gallego vendido por más de 14.000 euros y con noventa días de maduración, que cocinará el chef Ugo Chan, poseedor de una estrella Michelin. Y la lista de invitados da para mucho: participan referentes internacionales como Nemanja Borjanovic, del asador Ibai de Londres; Toby Inskip, de Eating with Todd; Rodri Méndez, de Forjas del Salnés; Luis Gutiérrez, catador de la Guía Parker; y también el humorista y actor Carlos Latre.
Para situar un poco al protagonista: Raúl Pérez es un enólogo berciano nacido en 1973 en Valtuille de Abajo, en León, y este experimento es una de sus firmas más reconocibles. La combinación de un vino criado bajo el agua, un buey de más de 14.000 euros y una mesa con catadores y cocineros internacionales convierte la cita en algo bastante distinto a una cata convencional. Sea como sea, es el tipo de plan que recuerda que en Galicia el vino y el mar se llevan bien incluso cuando uno de los dos acaba debajo del otro.
Fecha de publicación
1 de septiembre de 2026
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