
Hay sitios que se explican solos por lo que tienen delante. Adega dos Avós está en la Rúa Xeneral Gutiérrez Mellado, 6, y desde sus ventanas se ven las Ruinas de Santo Domingo, los restos de un convento gótico del siglo XIV que en 1895 se declaró Monumento Nacional y que hoy conserva la cabecera porticada con cinco capillas. El local combina cocina gallega, española y mediterránea con bodega, paredes de ladrillo visto y una decoración moderna que tira a lo exótico, con 64 mesas para unos 150 comensales, terraza a la sombra, wifi, aire acondicionado, tronas y acceso para sillas de ruedas.
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La carta se mueve entre lo clásico y lo inesperado. Por un lado está lo de siempre: tortilla, croquetas de jamón que describen como sabrosas y poco grasientas, pulpo a feira, oreja, bacalao, empanada casera, solomillo de cerdo con pimienta, lacón, cachopo con patatas panaderas, guiso de alubias con chorizo o secreto ibérico. Por el otro, su especialidad diferenciadora: carnes exóticas como cocodrilo, canguro, avestruz y venado, que se pueden pedir en un variado para compartir. Para los bocados rápidos están los panchitos, esos sándwiches de pan árabe rellenos y calientes. De postre, tarta de la abuela, tarta de tres chocolates, tarta de queso, pudín de caramelo o tarta de Santiago.
El día a día se concentra en el menú del día, que por la mañana incluye primer y segundo plato, bebida y postre o café, con una versión media que se queda en el primer plato y la bebida. El precio medio ronda los 13 euros, y el menú completo anda sobre los 15,50 con bebida, pan y postre o café incluidos. Fuera del menú, el ticket por persona suele oscilar entre 10 y 20 euros, aunque algunas reseñas lo sitúan más arriba, entre 20 y 30. El restaurante acepta tarjetas Mastercard y Visa, y ofrece comida para llevar, servicio a domicilio y reservas por web o teléfono.
En las valoraciones, el trato es lo más aplaudido: personal profesional, amable y rápido. Las carnes exóticas, el pulpo, las albóndigas, las croquetas y los postres también aparecen como puntos fuertes. Como contra, se señala la falta de opciones vegetarianas y cierta inconsistencia en el tamaño de algunas raciones, sobre todo en postres como la tarta de la abuela o la de tres chocolates, que algunos consideran pequeños. A mediodía, además, la oferta puede quedar limitada al menú del día.
Los horarios son amplios: de lunes a jueves de 09:00 a 23:00, viernes de 09:00 a 00:00 y sábado de 11:00 a 00:00, con los domingos cerrados. Para aparcar, el Parking Praza de España queda a unos 164 metros. Es un sitio para ir con calma, disfrutar de las vistas y probar algo distinto sin salir del centro.