
Las Fiestas de la Encina se despidieron el pasado miércoles, pero el momento que más se ha comentado estos días ocurrió un poco antes. El domingo 6 de septiembre, a las 22:00, el cielo de Ponferrada se llenó con 220 drones que dibujaron figuras sobre la capital berciana: el Castillo de los Templarios, la Virgen de la Encina y la frase «Ponferrada es mucho». El espectáculo, organizado por Umiles Group, se celebró en el Bulevar Juan Carlos I, en el tramo central entre las calles Matías Balsera y Miguel Herrero, y llegó para sustituir a los tradicionales fuegos artificiales. Media hora después, la orquesta La Misión puso el cierre musical en la explanada del antiguo centro comercial.
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El cambio de formato no fue un detalle menor. El Bulevar Juan Carlos I, una avenida de 718 metros de largo y 80 de ancho situada en el barrio de La Rosaleda, se convirtió esa noche en el mirador de la ciudad. La exhibición reunió a vecinos y visitantes que miraron hacia arriba en lugar de hacia el escenario, y fue uno de los platos fuertes de unas fiestas que se celebraron del 29 de agosto al 9 de septiembre en honor a la Virgen de la Encina. El traslado del show de drones a este bulevar figuraba entre las novedades del programa, junto a otros cambios que dieron para hablar durante toda la semana.
El resto de las fiestas tuvo su propio reparto. La XXXVII Milla de La Encina, el Encuentro de Tamboriteros, las actividades de folclore y el III Campeonato de Bolo Berciano formaron parte del calendario. Hubo también espacio para lo más pequeño con la actividad «Ponfermines» y un guiño al pasado: los Gigantes y Cabezudos, fabricados en 1945, volvieron a salir restaurados. En paralelo, el Parque del Temple acogió la Ciudad Mágica CIMA del 1 al 6 de septiembre, la Avenida España se convirtió en Mercado Medieval del 4 al 9, y la XLV Feria de Cerámica Embarrarte ocupó el parking de la calle Obispo Osmundo con talleres de cerámica guanche y demostraciones de la técnica Rakú. El Castle Fest Encina, el 7 de septiembre, se pudo ver con entrada gratuita.
En cuanto a la música, la plaza del Ayuntamiento y la explanada del antiguo centro comercial encadenaron conciertos gratuitos, con una excepción: el de Viva Suecia. El espectáculo de drones, en cambio, no costó nada y se pudo ver desde cualquier punto del bulevar, lo que explica por qué fue uno de los momentos más fotografiados. Con las fiestas ya cerradas, queda el recuerdo de una noche en la que el cielo de Ponferrada cambió los petardos por 220 luces coordinadas, una estampa que se sumó a una programación cultural y festiva bastante amplia. El domingo 6 quedó, para muchos, como la jornada grande de unas fiestas que este año apostaron por cambiar lo clásico por lo tecnológico.
Fecha de publicación
9 de septiembre de 2026