
El 12 de agosto España vivirá el primer eclipse solar total visible desde la península Ibérica en más de un siglo, y desde Parla se verá como parcial. La franja de totalidad cruzará de oeste a este al atardecer, pasando por A Coruña, Oviedo, León, Bilbao, Zaragoza, Valencia y Palma de Mallorca, y cubrirá aproximadamente el 40% del territorio. El momento de totalidad oscilará entre las 20:27 y las 20:32, con una duración máxima de entre un minuto y medio y un minuto y cincuenta segundos. El resto del país, incluida la Comunidad de Madrid, verá la fase parcial.
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Lo primero que hay que tener claro es que mirar directamente al Sol durante el eclipse es extremadamente peligroso. La radiación puede provocar una retinopatía solar, una lesión en la mácula que no duele al momento y cuyos síntomas —visión borrosa, una mancha central, imágenes deformadas, colores alterados y menos agudeza visual— aparecen horas o días después y pueden ser irreversibles. La exposición también puede causar queratitis actínica o fotoqueratitis, que es una quemadura de la córnea, y a largo plazo cataratas, pterigium y pingüiculas.
La única forma segura de verlo es con gafas o visores diseñados específicamente para la observación solar que cumplan la normativa EN ISO 12312-2 y lleven el marcado CE. Se venden en ópticas, en Amazon y en Opticalia desde 2 euros, y tienen una vida útil de ocho años si se conservan bien. Antes de usarlas conviene ponerlas a contraluz para descartar que estén rayadas, rotas o perforadas. Un punto importante: estas gafas no protegen si miras a través de telescopios, prismáticos o cámaras; esos instrumentos necesitan filtros solares profesionales colocados en la lente frontal. Solo es seguro quitárselas durante los minutos de totalidad absoluta y, en cuanto aparezca el primer rayo, el llamado 'anillo de diamantes', hay que volver a protegerse. La forma correcta de usarlas es ponérselas antes de mirar al Sol, observar unos segundos y bajar la mirada, con pausas.
Si no quieres gastar, existen métodos seguros de observación indirecta: hacer un agujero en una cartulina y dejar que la luz se proyecte sobre el suelo o una pared, o fijarse en la sombra de los árboles, que proyectan pequeñas medias lunas. Lo que no se debe hacer bajo ningún concepto es usar gafas de sol convencionales, cristales ahumados, radiografías, filtros caseros o el reflejo del agua, ni mirar al Sol a través de prismáticos, telescopios o cámaras sin filtro solar profesional. Tampoco se deben usar si tienes alguna patología ocular o vienes de una cirugía ocular, y conviene revisar las gafas de los niños. Quien use lentes de contacto debe tener cuidado extra: no bañarse con ellas puestas por el riesgo de infección por acantameba ni tomar el sol con ellas.
Para facilitar el acceso, el Gobierno y el Grupo Social ONCE repartirán dos millones de gafas seguras y homologadas. La ONCE aporta 1,7 millones a través de sus más de 35.000 puntos de venta en toda España desde el 3 de agosto, y el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, a través de la FECYT, distribuirá las 300.000 restantes entre centros de investigación, museos de ciencia y entidades públicas. En la Comunidad de Madrid participan el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología (MUNCYT) en Alcobendas, el Museo Nacional de Ciencias Naturales y el Real Jardín Botánico, además de ayuntamientos como el de Madrid, que reparte unidades en su Planetario, el Centro Cultural Conde Duque y las bibliotecas municipales. El convenio se firmó en el MUNCYT de A Coruña, con la participación de la directora de la FECYT, Isikun Lacunza. Como guiño final, el máximo de las Perseidas coincidirá con el fenómeno, junto con una Luna Nueva y cielos oscuros.
Fecha de publicación
4 de agosto de 2026
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