
El Parque de la Vuelta del Castillo, en los antiguos glacis de la Ciudadela, tiene estos días un elemento que no suele verse por Pamplona: un tronco de unos 25 metros puesto en pie. Es el mástil desde el que los Voladores de Papantla se lanzan al vacío, y forma parte de Los Encuentros de Pamplona / Iruñeko Topaketak 2026, la bienal internacional de cultura, arte y pensamiento. El primer vuelo de prueba se hizo hoy mismo, 2 de octubre, y a partir de mañana, sábado 3, los vuelos se abren al público.
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El ritual viene del pueblo totonaca, de la región mexicana del Totonacapan, en Veracruz, y está reconocido por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad desde 2009. La mecánica es la que todos reconocemos: cuatro voladores trepan hasta lo alto junto al caporal, que es el líder y el músico, y luego se lanzan sujetos por cuerdas, girando mientras descienden. El caporal se queda arriba tocando la flauta y el tambor, y coordina todo el descenso. En el fondo, es una expresión de respeto hacia la naturaleza y el mundo espiritual, y una forma de mantener la armonía entre los dos.
La parte simbólica es lo que le da sentido a cada giro. Los cuatro voladores representan los puntos cardinales y el caporal, el centro. Cada uno gira trece veces mientras baja, simulando descender por los trece cielos del dios sol; multiplicado por cuatro da cincuenta y dos, el ciclo de años del calendario indígena. El descenso en sí representa la caída de la lluvia, y por eso la danza está ligada a la fertilidad. Antes de lanzarse, el caporal interpreta el Son del Perdón, una súplica a las deidades por haber cortado el árbol.
La historia del tronco instalado aquí tiene su propio capítulo. Se trata de un abeto Douglas seleccionado en marzo en los bosques de Quinto Real y Eugui, con la colaboración del Concejo de Eugui y la ayuda de los guardas forestales. La empresa ARPANA lo taló el 25 de septiembre, y después la Cátedra de Madera de la Universidad de Navarra le hizo pruebas de ultrasonidos. El 26 se trasladó a la Vuelta del Castillo, con el corte temporal de la avenida Pío XII, y el 30 los propios Voladores prepararon el tronco e instalaron los peldaños. Cuando termine la bienal, el mástil no se tira: se transformará en postes refugio para murciélagos que se instalarán en el campus de la Universidad de Navarra.
El grupo que vuela está formado por Claudio García Martínez, José Enrique García Santes, Marco Uriel Simbrón García, Mario García de Luna, Vicente García García y Marco Antonio Luna. Los vuelos se reparten del 3 al 12 de octubre: el sábado 3 a las 12:00 y las 18:30; el domingo 4 a las 12:00; los días 7, 8, 9 y 10 a las 18:30; y el 11 y 12 a las 12:00. El acceso es libre, sin invitación, así que basta con acercarse al parque y mirar hacia arriba. La Vuelta del Castillo, con sus hayas, fresnos, abetos y pinos, es el mismo sitio donde se suelen disfrutar los fuegos artificiales de los Sanfermines, y se entra por la Puerta del Socorro o por la Puerta de la Taconera de la Ciudadela.
Fecha de publicación
2 de octubre de 2026