
Si buscas una escapada sencilla desde Pamplona, la Vía Verde del Plazaola permite organizar un plan familiar sin meterse en rutas técnicas ni afrontar grandes desniveles. El antiguo trazado ferroviario que unía Pamplona con Donostia-San Sebastián llega hoy hasta la capital navarra y suma 78 kilómetros en total, con 77 habilitados para caminar o ir en bicicleta. Para una primera toma de contacto, lo más práctico es elegir solo un tramo y volver o coordinar la recogida.
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Una opción clara es salir desde Lekunberri, donde la antigua estación —en Plazaola kalea, 21— funciona como punto de información turística y referencia para preparar el recorrido. Desde allí, la vía avanza entre caminos de tierra compactada, pequeños tramos asfaltados y un paisaje de valles, caseríos y bosque. El itinerario es prácticamente llano, aunque conviene revisar el estado del firme antes de salir, especialmente después de episodios de lluvia. La oficina de turismo de la estación puede orientar sobre el recorrido y, con cita previa, ofrece también un audiovisual sobre la historia del ferrocarril y los recursos turísticos de la zona.
El gran atractivo del Plazaola son sus túneles. Hay 53 a lo largo de la vía, incluidos el de Leitza, de 650 metros, y el de Uitzi, de 2,7 kilómetros. Este último reabrió el 5 de junio de 2026 después de las obras de mejora y cuenta ahora con el firme hormigonado y luz. Aun así, para circular en bicicleta es recomendable llevar un frontal o una luz, además del casco. En una salida con niños, estos pasos subterráneos forman parte de la experiencia, pero también aconsejan avanzar con calma y respetar la señalización.
El recorrido permite añadir paradas sin complicar demasiado la jornada. En Lekunberri se puede visitar el casco antiguo, el antiguo lavadero y la iglesia de San Juan Bautista; también hay servicios vinculados al cicloturismo y un vagón de tren convertido en parque infantil. Más adelante aparecen Latasa, Mugiro y Leitza, donde se conservan la iglesia de San Miguel, la plaza Euskal Herria y el lavadero Aienea. Cerca de Leitza está además Peru Harri, el parque de la piedra creado por Iñaki Perurena. Si se quiere alargar la salida, la vía continúa hacia Andoáin y conecta mediante carril bici con Lasarte y Donostia.
Para una escapada familiar sin complicaciones, conviene plantear una distancia asumible y llevar agua, calzado cómodo y algo de abrigo: el tiempo puede cambiar en los tramos de montaña. También hay que prestar atención en los cruces con carreteras y en las zonas compartidas con vehículos de vecinos. Antes de salir desde Pamplona, merece la pena consultar los avisos actualizados en Vías Verdes de Navarra o en Visit Navarra, ya que las condiciones de una vía verde pueden variar. La ruta no exige convertir el día en una prueba deportiva: basta con pedalear a vuestro ritmo, parar cuando apetezca y dejar espacio para disfrutar del paisaje.
Fecha de publicación
21 de septiembre de 2026
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