
El chocolate es uno de esos placeres que casi nadie cuestiona, pero detrás de una tableta hay una cadena larga y desigual. La Ruta del Chocolate Justo llega a su novena edición y vuelve a usar el cacao como excusa para hablar de cosas que no suelen aparecer en el envoltorio: las desigualdades del comercio internacional, la pobreza, el trabajo infantil y el impacto medioambiental. La presentación se hizo el miércoles 14 de octubre en el Mercado del Ensanche de Pamplona, y desde ahí arranca una propuesta que combina lo dulce con lo social.
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La ruta se reparte por cinco localidades navarras: Sangüesa-Zangoza, Cascante, Tafalla, Santesteban-Doneztebe y Mirafuentes, esta última en la Merindad de Estella. En Mirafuentes, las actividades se desarrollan a través del Bibliobús, que es también el hilo conductor de buena parte del proyecto. La idea es acercar a la ciudadanía la realidad de las personas productoras y las alternativas que propone el comercio justo, y lo hace desde un formato pensado para disfrutar en familia, con el chocolate como puerta de entrada.
El invitado de honor de la presentación fue el maestro chocolatero Rafael Gorrotxategi, llegado desde Tolosa y vinculado al movimiento Bean to Bar —del grano a la tableta—. En el Mercado del Ensanche participó en una conversación sobre el cultivo, la transformación y el comercio del cacao, y mostró de forma práctica cómo se elabora el chocolate a partir de habas tostadas y molidas. En ese mismo acto se presentó un nuevo panel expositivo dedicado a las mujeres agricultoras, creado para visibilizar su contribución a la producción de alimentos.
La elección del Mercado del Ensanche no fue casual. Luis González, de SETEM, y Jesús Blanco, de Proclade Yanclap, explicaron que el sitio responde a la voluntad de reivindicar el comercio local y el consumo sostenible. Y el mercado se ha convertido en una parada más: desde el día 14 se reparten 4.000 chocolatinas acompañadas de un díptico informativo entre quienes compren en los puestos, se sortea una cesta de productos de comercio justo y el 23 de octubre se celebrará allí mismo una cata de chocolate. Iosune Ojer, responsable de proyectos de la Red de Bibliotecas de Navarra, destacó el papel de las bibliotecas como espacios de transformación social.
Detrás de todo esto hay un trabajo en red. La ruta la impulsa el Consorcio de Comercio Justo de Navarra, formado por SETEM Navarra-Nafarroa, Proclade Yanclap y Pueblos Hermanos, en colaboración con la Red de Bibliotecas de Navarra. La iniciativa se financia dentro de un proyecto de sensibilización del Gobierno de Navarra, en su área de Cooperación, y cuenta también con financiación del Ayuntamiento de Pamplona. Así que, si te apetece una escapada que combine un poco de cultura, un toque dulce y una reflexión sobre cómo llega el chocolate a tu mesa, esta ruta es una buena excusa para moverse por Navarra y mirar el cacao con otros ojos.
Fecha de publicación
15 de octubre de 2026