
Si te gusta rebuscar entre perchas y salir con una prenda que no se parece a nada de lo que lleva el resto, el fin de semana en Pamplona tiene un plan hecho a medida. El mercado de ropa vintage de marca Vintage Crazy y Zoco se ha instalado en la ciudad y cierra hoy domingo, así que es la última oportunidad para acercarse. El formato es tan sencillo que casi no necesita explicación: todas las prendas se venden a 9 euros, sin importar la marca ni el tipo de artículo.
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El mercado ocupa el hotel NH Iruña Park, en la calle Arcadio María Larraona, 1, en pleno barrio de San Juan, y abre hoy en horario continuo de 10:30 a 21:00, igual que lo ha hecho el viernes y el sábado. La entrada es gratuita, así que da para entrar, mirar con calma y salir solo con lo que de verdad te convenza. Lo que se encuentra colgado son piezas de los años 80, 90 y 2000, con marcas que suelen costar bastante más cuando se buscan por su cuenta: Nike, Adidas, Lacoste, Burberry, Levi's, Umbro, Polo Ralph Lauren, Tommy Hilfiger y Reebok están entre las más presentes. Hay de todo un poco, desde camisetas y sudaderas hasta chaquetas, gabardinas y ropa deportiva, así que el rango va desde lo más informal hasta prendas que encajan en un look más cuidado.
Para quien no tenga muy claro qué está comprando, conviene distinguir un par de conceptos que suelen mezclarse. La ropa vintage es aquella que tiene más de veinte años de antigüedad, mientras que la de segunda mano engloba cualquier prenda que haya tenido uno o varios dueños anteriores. La diferencia se nota sobre todo en la calidad: las piezas vintage suelen conservar mejores materiales y confecciones más cuidadas que lo que se fabrica hoy en día, y eso es parte de su atractivo.
Más allá de encontrar una prenda chula y barata, el mercado se plantea desde la moda sostenible, y ahí es donde entran los datos que dan contexto a este tipo de consumo. Se estima que cada persona genera unos nueve kilos de residuo textil al año, y que muchas prendas se usan solo siete u ocho veces antes de acabar tiradas o regaladas. Reutilizar una prenda tiene un impacto ambiental hasta un 70% menor que producir ropa nueva, porque ahorra agua y reduce la huella de carbono. En ese sentido, comprar vintage no es solo una cuestión de estilo o de precio, sino también una forma de alargar la vida de ropa que ya existe en lugar de alimentar la producción constante.
Con el precio único de 9 euros, el mercado elimina el regateo y facilita las cosas: eliges lo que te gusta y sabes exactamente cuánto vas a pagar, sin importar si es una camiseta básica o una chaqueta con más historia. Es un formato que premia el buen ojo y la paciencia, y que convierte una tarde de compras en una especie de búsqueda del tesoro. Si te apetece renovar el armario con piezas que no se encuentran en las tiendas habituales y que, además, tienen más de veinte años encima, el barrio de San Juan es el sitio donde estar hoy.
Fecha de publicación
27 de septiembre de 2026
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