
El domingo pasado, Eulate volvió a poner el foco en lo que sostiene el valle de Améscoa. La Fiesta del Pastor (Ameskoako Artzai Eguna), celebrada el 12 de octubre a los pies de la sierra de Urbasa, reunió una vez más a vecinos y visitantes en torno a la ganadería extensiva, esa que en estas tierras no es solo una forma de producir, sino parte de la identidad del territorio. La organizan la Junta del Monte de Limitaciones de las Améscoas junto al Consorcio Turístico de Tierra Estella-Lizarraldea, dentro de la Red de Eventos y Fiestas Temáticas, con criterios de sostenibilidad, accesibilidad e inclusión.
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El corazón de la jornada fue el homenaje a los hermanos Arturo y Javier Sáez de Jaúregui, pastores y queseros que mantienen viva una forma de vida heredada dentro de una familia ligada al pastoreo. El reconocimiento se completó con un aurresku, y Javier Sáez de Jaúregui lo agradeció leyéndolo como una forma de reconocer el trabajo de los que precedieron y de mostrar el camino a los que vienen. Como resumió Ana Zuazola, del área de Turismo y dinamización de Améscoa: «La ganadería extensiva forma parte de nuestro territorio y de nuestra identidad».
Para quien no se quedó en el acto protocolario, el programa fue una inmersión en los oficios del pastoreo. Hubo prácticas de esquileo de ovejas, elaboración de queso, curtición de piel con pelo al alumbre y tejido de lana. Una de las novedades fue la exhibición de forja del artesano de Aretxabaleta, Iker Sualai, del taller Sualai Forja, que trabaja hierro, cobre, bronce, latón, plomo y plata en forja artística contemporánea y restauración de piezas antiguas. En la calle del Copalacio se pudieron ver lotes de ovejas latxas, cabras y perros de pastor, acompañados de degustaciones de queso, cervezas artesanas y asado de oveja.
La parte cultural tampoco se quedó corta. La música corrió a cargo de la txalaparta y de las Trikitixas de la escuela Xapiru, una institución que forma a alumnos de entre 7 y 70 años en trikitixa y pandero, con clases individuales de lunes a viernes y grupales de pandero los fines de semana. Se presentaron talos elaborados con el fin de mantener las clases de euskera en Améscoa, una iniciativa impulsada por Endika Lasa, y se estrenó el microteatro Pastoreando historias, dirigido por Rakel Legarda y basado en relatos y vivencias de las pastoras y pastores del valle. La jornada se cerró con una comida popular en el frontón de Eulate y la actuación de los acordeonistas Xabi eta Ander.
Durante toda la mañana funcionaron un mercado de artesanía y productos, la feria del queso de Améscoa, una exposición de aperos del pastoreo y fotografías, hinchables para los más pequeños, partidos de pelota y un sorteo de quesos y productos locales. El recinto contó con parking con plazas para personas con movilidad reducida, baños públicos y área de descanso. Más allá del programa, la fiesta reivindica el consumo de lo que elaboran quienes mantienen viva la economía del valle, acortando la distancia entre el territorio, quien lo trabaja y los alimentos de proximidad y calidad que llegan a las mesas. Para próximas ediciones, la información se publica en amescoa.com.
Fecha de publicación
13 de octubre de 2026
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