
El fin de semana pasado el casco antiguo de Pamplona volvió a llenarse de gigantes, cabezudos, kilikis y zaldikos. La Comparsa de Gigantes y Cabezudos, una de las más antiguas y tradicionales de España, sacó sus figuras en el marco del San Fermín Txikito 2026, con dos jornadas —el sábado 26 y el domingo 27 de septiembre— en las que el desfile gratuito y familiar volvió a tomar las calles del centro. Para quien no lo haya visto nunca, el espectáculo consiste en unas veinticinco figuras de cartón piedra que bailan por el barrio acompañadas por cientos de personas, sobre todo familias.
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La comparsa tiene historia de sobra. Sus orígenes se remontan al año 1600, y en 1657 Francisco de Azpigalla fabricó ocho gigantes y dos gigantillos por 4.064 reales. Hubo una época oscura: una prohibición de Carlos III en 1780 obligó a suspender las salidas en actos religiosos y la comparsa entró en decadencia, hasta que las figuras de la catedral se reencontraron en 1813 y se restauraron en 1839. En 1860, el pintor navarro Tadeo Amorena propuso y fabricó la pareja de gigantes europeos, y la fotografía más antigua que se conserva es de 1874. En 2009, el Ayuntamiento de Pamplona le concedió la Medalla de Oro.
El reparto de personajes es lo que hace reconocible el desfile. Los ocho gigantes, creados en 1860 por Amorena, representan a cuatro parejas de reyes de distintas etnias —europea, asiática, africana y americana—, miden entre 3,45 y 3,80 metros con el porteador y pesan entre 56 y 64 kilos. Sus nombres son Rey Europeo (Joshemiguelerico), Reina Europea (Joshepamunda), Rey Asiático (Sidi abd El Mohame), Reina Asiática (Esther Arata), Rey Africano (Selim-pia Elcalzao), Reina Africana (Larancha-la), Rey Americano (Toko-toko) y Reina Americana (Braulia). Los cinco cabezudos, construidos por Félix Flores en 1890, tienen cabezas de más de un metro de altura y pesan unos 14 kilos cada uno: Alcalde, Concejal, Abuela, Japonés y Japonesa. Los kilikis, seis más el Ribero —regalado en 1977 por la Orden del Volantín de Tudela y que hoy ya no sale—, pesan entre 10 y 12,5 kilos y llevan nombres como Coletas, Barbas, Patata, Napoleón, Caravinagre y Berrugón. Y los seis zaldikos, caballos con jinete que golpean con vergas, no tienen nombre, solo número, y los más antiguos datan de 1910.
Detrás de todo esto hay un trabajo manual considerable: cada mañana sanferminera hacen falta unos 58 porteadores, y cada gigante va acompañado por dos gaiteros y un tamboril, salvo la reina negra, a la que acompañan txistularis y sus tamboriles. El desfile se mueve al ritmo de gaita, txistu, jotas, valses y polkas.
El San Fermín Txikito es solo una de sus citas. La comparsa protagoniza también las mañanas del gran San Fermín, cuando sale desde las 9:30 hasta las 11:00 y recorre durante unas cinco horas calles distintas cada día, con un descanso de media hora para actividades infantiles. También aparece en el San Fermín de Aldapa, el penúltimo fin de semana de septiembre, en San Saturnino, el 29 de noviembre, y en el Privilegio de la Unión, la tarde del 8 de septiembre. Ha viajado incluso fuera de Navarra, con exposiciones en Zaragoza y Sevilla, presencia en Fitur en Madrid o una singular salida en octubre de 1916 por la Quinta avenida de Nueva York. La próxima gran cita es San Saturnino, a finales de noviembre.
Fecha de publicación
28 de septiembre de 2026