
Hay una vitrina vacía en el Museo de Mallorca que explica mucho sobre cómo se cuida el patrimonio en este país. En ella deberían estar veinte monedas de oro y plata de época almohade, de los siglos XII y XIII, pero desde hace unos días no hay nada. La dirección del museo las ha retirado de la exposición temporal y las ha guardado en la cámara de seguridad, y el motivo viene de lejos: el robo del Tesoro de Villena.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Palma De Mallorca y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
El suceso ocurrió en la madrugada del jueves 1 de septiembre, en el Museo de Villena (MUVI), en el Alto Vinalopó, provincia de Alicante. Alrededor de las 5:20, unos asaltantes arrancaron un ventanal lateral y se llevaron la mayor parte de la colección en varios vehículos, en una incursión descrita como muy coordinada. Lo robado es uno de los conjuntos de orfebrería prehistórica más importantes de Europa: sesenta y seis piezas de oro, plata, ámbar y hierro, fechadas en torno al año 1.000 antes de Cristo, con un peso aproximado de diez kilogramos y un valor estimado en 1,5 millones de euros. Solo quedaron intactas tres vasijas de plata, un brazalete, parte de los adornos del Bastón del Reyezuelo, una corona de la Virgen de las Virtudes y el Tesorillo de Cabezo Redondo, con sus treinta y cinco piezas de oro y 147 gramos, junto con la Arracada de La Condomina. La directora del Museo de Mallorca, Maria Gracia Salvà, calificó la pérdida como devastadora para la comunidad arqueológica.
Para quien no lo tenga presente, el Tesoro de Villena se descubrió en diciembre de 1963, cuando el arqueólogo José María Soler y sus colaboradores lo hallaron oculto dentro de una vasija enterrada en el lecho de una rambla del término municipal de Villena. El museo que lo albergaba se inauguró en mayo de 2024, en la antigua fábrica electro-harinera de la localidad. El Museo de Mallorca, por su parte, ocupa el edificio barroco de Ca la Gran Cristiana, también conocido como Can Aiamans o Casa de los condes de Aiamans: se creó en 1961, abrió sus primeras salas en 1976 y en 2015 estrenó la Sección de Bellas Artes y Artes Decorativas. El edificio se construyó en 1634 sobre dos palacios góticos y restos islámicos del siglo XII, y el Estado lo adquirió en 1971. Además de la sede de Palma, tiene una subsede en Muro y otra en Alcúdia, y su colección permanente va de la Prehistoria al siglo XIX.
El debate que queda es el de la seguridad. El Museu de Mallorca lleva aproximadamente un año con vigilancia las 24 horas, financiada por el Consell de Mallorca, mientras que otros museos arqueológicos de la isla —Muro, Montuïri, Manacor, Pollença y Alcúdia— no disponen de seguridad física permanente. La comparación no es menor: otros tesoros prehistóricos importantes de aquí, como los Toros de Costitx, tres cabezas de toro de bronce de la cultura talayótica halladas en 1895, se conservan en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid. Por ahora, las monedas almohades siguen bajo llave, y la vitrina vacía sirve de recordatorio.
Fecha de publicación
1 de septiembre de 2026
Más información