
El pasado domingo, coincidiendo con el Día Internacional del Orgullo LGTBI, las calles de Palma se llenaron de color, música y, sobre todo, mucha reivindicación. Como viene ocurriendo en otras ocasiones, el colectivo volvió a salir de forma dividida en dos marchas paralelas que recorrieron el centro de la ciudad. Cientos de personas se sumaron a estas convocatorias para visibilizar la diversidad, defender los derechos conseguidos y alertar sobre el aumento de las agresiones y los posibles retrocesos sociales.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Palma De Mallorca y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
La primera de las movilizaciones, organizada por el colectivo Orgull Crític, arrancó a las 18:30 horas desde la plaza de España. Alrededor de 500 personas, en su gran mayoría jóvenes, recorrieron las avenidas principales para luego desviarse por la calle Nuredduna y finalizar el trayecto en la plaza de las Columnas. Por otro lado, la manifestación convocada por la asociación Ben Amics reunió a más de dos mil asistentes según los organizadores (cerca de mil según datos de la Policía Nacional). Esta marcha transcurrió bajo el lema «Als carrers amb orgull, dissidència i resistència» y estuvo acompañada por la batucada de Tambors per a la pau, que puso ritmo durante las dos horas de recorrido, además de contar con el apoyo de colectivos como Alas contra el estigma del VIH y diversos sindicatos.
El trayecto de esta segunda manifestación finalizó en la plaza de Cort, donde la presidenta de Ben Amics, Tatiana Casado, leyó un manifiesto centrado en la crítica a la gestión del Ayuntamiento de Palma. Entre las principales quejas se señalaron el recorte de programas educativos específicos contra la LGTBIQ+fobia, la emergencia habitacional y las trabas políticas que impidieron la celebración de la tradicional verbena del Orgullo. Durante la movilización también se realizaron acciones de protesta dirigidas al alcalde de Palma, Jaime Martínez, y al presidente del Parlament balear, Gabriel Le Senne, criticando la gestión de la visibilidad del colectivo en las instituciones públicas. Entre los asistentes se pudo ver a representantes políticos como Rosario Sánchez, José Hila, Iago Negueruela, Cati Cladera, Amanda Fernández, Lluís Apesteguia y Miquel Oliver.
Fecha de publicación
30 de junio de 2026