
Hay sitios en Palma que uno ve pasar en coche y apenas registra, y el Palacio de Marivent es uno de ellos. Se alza sobre un acantilado frente al mar, en Cala Major, y su nombre mallorquín significa literalmente «Mar y Viento». Es la residencia de verano de la Familia Real española, y aunque el edificio en sí no se puede visitar por dentro, sus jardines funcionan como un museo al aire libre y gratuito que merece media hora de paseo.
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La historia del palacio tiene un origen curioso. Lo construyó entre 1923 y 1925 el arquitecto Guillem Forteza Pinya por encargo de Juan de Saridakis, un mecenas y artista de origen griego. Tras su muerte en 1963, su viuda cedió la propiedad a la Diputación Provincial de Baleares, que en 1973 se la entregó a los entonces príncipes don Juan Carlos y doña Sofía. Ese mismo año el Estado cedió oficialmente el edificio a la Corona. Se dice que la reina Sofía se enamoró del palacio al llegar e inspiró su decoración en el palacio de verano de la antigua familia real griega; hoy todavía se conservan los antiguos suelos de cerámica y los pomos de cobre pulido.
El complejo se compone de cuatro edificios: el palacio principal y tres casas anexas, y es en una de ellas, Son Vent, donde residen Felipe VI y su familia durante el verano. La planta baja del palacio reúne comedor, biblioteca, dormitorio principal, cocina y un salón con terraza asomada al Mediterráneo, mientras que la planta superior se reserva a los dormitorios. Como ya hemos dicho, los espacios interiores no son visitables.
Lo que sí se puede recorrer son los Jardines de Marivent, unos 9.155 metros cuadrados con más de cuarenta especies vegetales, la mayoría autóctonas —pinos, higueras, algarrobos, bambú, azahar de la China, pitosporo— mezcladas con ejemplares ornamentales, setos geométricos y parterres ordenados. El gran reclamo son las doce esculturas de bronce de Joan Miró, creadas entre 1969 y 1981 y cedidas por la familia del artista. Entre ellas está el «Personage et Oiseau» (o «Personatge»), de dos metros de altura, que llegó a exponerse en el Rijksmuseum de Ámsterdam, además de piezas como «Tete et Oiseaux», «Projet por un Monument», «Conque», «Le Pélerin», «La Servant», «Home et femme», «Tete de Béliers», «Figure 337» y «Figure 375».
La entrada es gratuita y el recorrido dura entre quince y treinta minutos. Del 1 de mayo al 30 de septiembre abren de 9:00 a 20:00 h, y del 1 de octubre al 30 de abril, de 9:00 a 16:30 h. Hay dos cierres que conviene tener presentes: los quince días que coincidan con Semana Santa y el periodo del 15 de julio al 15 de septiembre, cuando la familia real ocupa el palacio. No se admiten perros ni bicicletas, pero el recinto es apto para personas con movilidad reducida y carritos de bebé, y cuenta con baños públicos, bancos, papeleras y una zona de césped para niños.
Para llegar, las líneas de autobús 3, 20 y 46 dejan cerca; en coche, hay aparcamiento gratuito en las inmediaciones de la avenida de Joan Miró, 229; y a pie se llega en una hora siguiendo el paseo marítimo desde Palma. A un paso queda la Fundació Pilar i Joan Miró, en el mismo núcleo de Cala Major, donde el artista vivió y trabajó desde 1956 hasta su muerte en 1983.
Fecha de publicación
15 de agosto de 2026