
El pasado sábado 9 de mayo, la Plaça del Tub de Palma se convirtió en el epicentro de la nostalgia con la celebración de la Gran Fira del Col·leccionisme Ciutat de Palma. A pesar de que el cielo no acompañó y la lluvia hizo acto de presencia en varios momentos del día, el ambiente no decayó. Desde las 10:00 hasta las 20:00 horas, cientos de personas se acercaron a curiosear entre los puestos, demostrando que el interés por los objetos con historia sigue muy vivo en la ciudad. La organización corrió a cargo de la Asociación de Multicoleccionismo de Balears, con el respaldo del Ayuntamiento de Palma, y contó con la presencia de figuras como Llorenç Bauzá de Keizer e Isidoro Iglesias durante su presentación oficial unos días antes.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Palma De Mallorca y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
Caminar por la feria permitía saltar de una década a otra en apenas unos pasos. Los coleccionistas más veteranos se concentraban en las mesas de monedas, sellos y postales antiguas, mientras que las generaciones más jóvenes buscaban tesoros más recientes como cartas Pokémon, figuras de Lego o Playmobil. No faltaron los clásicos de siempre: vinilos de todos los géneros, casetes que parecían sacados de una estantería de los ochenta y una selección de cámaras vintage que atraían a los amantes de la fotografía analógica. También hubo espacio para el mundo del entretenimiento visual con cómics, manga, anime y una buena dosis de merchandising de Star Wars y figuras Funko Pop.
Uno de los puntos que ayudó a mantener el ritmo de la jornada fue la música. Mientras los asistentes revisaban cajas de libros y películas, DJ Loft85 se encargó de pinchar una sesión exclusivamente en vinilo, centrada en sonidos soul, funk y jazz, lo que le daba un aire muy auténtico al evento. Entre los puestos también se podían encontrar videojuegos retro y consolas clásicas, esos objetos que ahora muchos intentan recuperar para sus colecciones personales. La intención de esta feria, según explicaron sus promotores de Somlowcostcultura, es asentar este encuentro como un referente anual para dinamizar el sector y poner en valor el patrimonio y la cultura del coleccionismo en Palma.
Para quienes buscaban piezas específicas, la variedad era notable: desde carteles antiguos hasta juguetes que ya no se fabrican. La afluencia de público, incluso con el mal tiempo, confirmó que este tipo de planes al aire libre funcionan bien cuando se ofrece un catálogo tan diverso. Fue una oportunidad para ver de cerca el trabajo de los coleccionistas locales y entender un poco mejor la historia a través de los objetos cotidianos de otras épocas. La jornada cerró tras diez horas de actividad ininterrumpida, dejando imágenes de una plaza llena de vida y de personas que, paraguas en mano, no quisieron perderse la oportunidad de encontrar alguna joya oculta entre los mostradores.
Fecha de publicación
11 de mayo de 2026
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Palma De Mallorca y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad