
Si este verano te acercas por Palencia, hay una excusa más que las habituales para entrar en la catedral: el claustro acoge desde el lunes 27 de julio y hasta el 14 de agosto la exposición 'Un canto al amor', firmada por la religiosa y creadora palentina María Cruz Báscones, conocida como Alpe. La muestra se puede ver hasta el 14 de agosto, así que queda tiempo de sobra para encajarla en una tarde.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Palencia y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
El núcleo de la exposición son 34 cuadros realizados en cerámica vitrificada, con colores vivos y una estética que mezcla simbolismo, espiritualidad y expresión artística. Toman como inspiración el Cantar de los Cantares, uno de los textos poéticos más destacados del Antiguo Testamento, para hablar del amor humano en toda su profundidad. El recorrido se completa con una serie introductoria de diez pinturas al temple en las que la autora rinde homenaje a Báscones de Ojeda, pueblo con el que se siente profundamente vinculada. Otra lectura de la muestra divide el trabajo en dos partes: la primera, esa reinterpretación del Cantar de los Cantares, y la segunda, once cuadros en acrílico centrados en el 'Talgo a la felicidad', el tren en el que se subía para llegar a Santander y realizar los ejercicios previos antes de tomar el hábito.
Sobre la autora hay datos que no siempre coinciden entre las fuentes: nació en Oteros de Boedo, pertenece a la congregación de las Hijas de Jesús y desarrolla su labor en la comunidad de Nuestra Señora de Aránzazu, en San Sebastián. Su nombre artístico, ALPE, es en realidad un acrónimo: 'Al Padre, al Padre y Madre Dios, al Dios revelado en la persona de Jesús de Nazaret, el Hijo de Dios encarnado'. En la inauguración estuvieron presentes el deán de la catedral, Dionisio Antolín, el obispo, Mikel Garciandía, y el delegado diocesano de Patrimonio, José Luis Calvo.
El marco, eso sí, da mucho de sí. La Santa Iglesia Catedral-Basílica de San Antolín es uno de los templos góticos más bellos de España, declarada Monumento Nacional en 1929. Su construcción comenzó en 1583 y se completó en 1733, aunque la parte gótica se levantó entre 1321 y 1516; la primera piedra se colocó el 1 de junio de 1321 ante el legado pontificio cardenal Guillaume Pierre Godin. Es la tercera catedral más grande de España, solo superada por las de Toledo y Sevilla, con unos 130 metros de longitud, 50 de anchura en el crucero y un ábside que roza los 43 metros de altura. Destaca su fachada de piedra rosa, su torre de unos 60 metros y un interior con el retablo mayor de Gregorio Fernández. Debajo, la Cripta de San Antolín, de época visigoda y protorrománica, se conserva desde el siglo VII, con una planta de cruz latina y cinco puertas.
En el interior conviven tres naves de nueve tramos, un triforio practicable y un retablo mayor encargado por el obispo Diego de Deza a Pedro de Guadalupe entre 1504 y 1506, con escultura de Felipe Vigarny y pintura de Juan de Flandes. En el propio claustro se guardan vidrieras del siglo XVI de Arnao de Flandes, y el Museo Catedralicio conserva piezas como el 'Martirio de san Sebastián' de El Greco. La entrada general tiene un coste moderado, con descuentos para estudiantes, jubilados y grupos, y es gratuita para menores de 12 años, personas con discapacidad y titulares de la tarjeta catedral de Palencia. La exposición forma parte del proyecto cultural 'La Bella Reconocida', promovido por el Ayuntamiento de Palencia, el cabildo y la Junta de Castilla y León.
Fecha de publicación
1 de agosto de 2026
Más información