
Salir de Palencia con destino al monasterio de Santo Toribio de Liébana es una forma distinta de plantear una escapada: más de 200 kilómetros para hacer a pie o en bicicleta, enlazando patrimonio, caminos junto al Canal de Castilla y paisajes de Tierra de Campos, La Ojeda y la Montaña Palentina. El itinerario, conocido como Camino Lebaniego Castellano o Vía del Burejo, está documentado desde 1455 y recupera trazados históricos relacionados con la antigua calzada del Burejo, que partía de Pisoraca y cruzaba el puerto de Piedrasluengas.
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La ruta completa suma 222 kilómetros según el recorrido descrito por Eduardo Gutiérrez Pérez: 190 por Palencia y 32 por Cantabria. Se plantea en once etapas, aunque hay tramos que pueden organizarse de otra manera. La primera une Palencia con Amayuelas de Abajo en 31,3 kilómetros; después llegan Frómista, Osorno la Mayor, Herrera de Pisuerga y Alar del Rey. En Frómista y Boadilla del Camino se cruza con el Camino de Santiago Francés, mientras que Osorno conecta con la Vía Aquitania, Alar del Rey con la Ruta del Besaya y Cervera de Pisuerga con el Camino Olvidado.
El comienzo aprovecha las sirgas del Canal de Castilla, una obra hidráulica construida entre mediados del siglo XVIII y el primer tercio del XIX. Sus caminos permiten avanzar junto al agua entre esclusas, puentes y antiguos puntos de navegación. Desde Alar del Rey, el trazado se dirige hacia La Ojeda. La Vía del Burejo pasa por localidades como Zorita del Páramo, Villabermudo, Moarves de Ojeda, Olmos de Ojeda, Vega de Bur, Colmenares de Ojeda y Dehesa de Montejo, antes de continuar hacia Cervera de Pisuerga. En este tramo aparecen iglesias románicas y antiguos espacios monásticos, con paradas especialmente destacadas en Moarves y Colmenares por sus portadas, esculturas y decoración.
Desde Cervera, el camino entra en el entorno de la Montaña Palentina y sigue hacia San Salvador de Cantamuda, Camasobres, Piedrasluengas y Pesaguero. El paisaje cambia de forma clara: los campos abiertos dejan paso a valles y relieves de la Cordillera Cantábrica. El destino es Santo Toribio de Liébana, en Camaleño, cerca de Potes. El monasterio conserva el lignum crucis y obras vinculadas al Beato de Liébana; su Puerta del Perdón se abre al inicio de cada Año Jubilar Lebaniego.
Para quienes salgan desde la capital, la credencial puede recogerse y sellarse en la Oficina de Turismo, el PIT de la estación de ferrocarril, la catedral y el Obispado. También hay puntos de sellado en varias localidades del recorrido, entre ellas Frómista, Osorno la Mayor, Herrera de Pisuerga, Alar del Rey, Cervera de Pisuerga, Perazancas de Ojeda y San Salvador de Cantamuda. La travesía está considerada de dificultad moderada, no está homologada y puede realizarse durante todo el año, aunque conviene preparar bien cada jornada: las distancias son largas y algunos servicios quedan separados entre sí.
La bicicleta permite completar el recorrido con otro ritmo, especialmente en los tramos del Canal de Castilla. A pie, el canal puede requerir entre ocho y diez días si se recorren sus 207 kilómetros, mientras que en bicicleta se calcula una duración aproximada de cuatro días. En ambos casos, el Camino Lebaniego Castellano ofrece una salida desde Palencia que combina historia, románico y naturaleza sin separar el viaje cultural del esfuerzo de la propia ruta.
Fecha de publicación
10 de agosto de 2026
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