
Hay edificios que llevan décadas esperando una segunda oportunidad, y el caso de Baltanás, en pleno Cerrato palentino, es uno de los más curiosos. Lo que antes era la discoteca Baranda se ha convertido en un auditorio y centro de congresos cultural que abrió sus puertas el pasado 2 de octubre. La cifra redonda que conviene tener clara es la del aforo: 450 butacas repartidas en 1.142 metros cuadrados rehabilitados, con una inversión de 1,33 millones de euros del Programa de Impulso a la Rehabilitación de Edificios Públicos del Gobierno.
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La inauguración reunió a buena parte del mapa institucional: el obispo don Mikel Garciandía dio la bendición, y por allí pasaron el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco; el delegado del Gobierno en la comunidad, Nicanor Sen; la presidenta de la Diputación de Palencia, María Ángeles Armisén; y la alcaldesa de Baltanás, María José de la Fuente, junto a otras autoridades como el presidente de las Cortes, Francisco Vázquez, y los consejeros Luis Miguel Gago y Carlos Fernández Carriedo. En la gran pantalla del salón de actos se proyectó un vídeo con la historia de la discoteca y un reportaje de los tres arquitectos responsables: Álvaro Gutiérrez Baños y los hermanos Carlos y Juan del Olmo, que también firman San Pedro Cultural o el patio del Teatro Principal.
Para entender el cambio hay que mirar atrás, porque el edificio tiene mucha más historia que una sola etapa. Nació en los años 40 como «teatro con ambigú» y fue pasando por bailes de tarde, guateques, saraos y verbenas; tras las reformas de los años 70 y 80 se convirtió en discoteca, con cabina de DJ, pista de baile y sesiones con pinchadiscos famosos, hasta que cerró con la llegada del nuevo siglo. El Ayuntamiento de Baltanás compró el inmueble en 2020, y las obras que se han ejecutado no fueron solo cosméticas: incluyeron actuaciones estructurales, acústicas, térmicas y de seguridad contra incendios, con una ignifugación de hasta siete capas de pintura para preservar la estructura metálica, además de equipamiento, iluminación LED lineal y rasante de alta eficiencia y mobiliario. El proyecto se presentó en 2022 y se licitó en abril de 2023, con el requisito de terminar antes del 30 de septiembre de 2024.
Lo interesante ahora es para qué sirve. El espacio está pensado para congresos, actividades culturales, espectáculos, ferias e iniciativas sociales y económicas, y permite combinar más de un acto simultáneamente, algo que no es habitual en auditorios de este tamaño. La actuación se enmarca en la estrategia de desarrollo del Cerrato y en el Plan de Sostenibilidad Turística en Destino, dotado con dos millones de euros. Así que, más allá de la nostalgia por lo que fue, lo que Baltanás estrena es una sala polivalente con capacidad para programar cultura y eventos en una comarca que no siempre tiene estos espacios. Queda por ver qué se llena primero: si los congresos, los conciertos o las ferias, pero el contenedor ya está listo.
Fecha de publicación
4 de octubre de 2026