
Cuando el Monte Naranco se tiñe de blanco, Oviedo se transforma. Para los ovetenses, este monte es nuestro pulmón verde, un lugar de encuentro que, con nieve, se convierte en el destino de ocio por excelencia. Si te has levantado con la ciudad cubierta y quieres aprovechar el día, aquí tienes una guía práctica para disfrutar de la nieve sin complicaciones.
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Si lo que buscas es diversión pura y dura, la zona más concurrida para jugar con la nieve y, por supuesto, para tirarse en trineo, es el Área Recreativa del Naranco, justo en la cima, conocida como el Picu del Paisano. Esta zona se encuentra a unos 600 metros de altitud y ofrece 31 hectáreas de espacio abierto. Es el lugar donde se concentra la gente, ya que las pendientes suaves y las amplias zonas verdes son ideales para que los niños (y los no tan niños) deslicen sus trineos. Además, tienes el Monumento al Sagrado Corazón como telón de fondo, lo que hace que las fotos sean espectaculares. Es el punto más alto y accesible en coche, aunque en días de nevada intensa es mejor subir con precaución o directamente a pie.
Para los que prefieren una caminata tranquila y segura, la Pista Finlandesa es la mejor opción. Es un recorrido muy popular entre los locales para correr y caminar, y en invierno es perfecta para un paseo nevado. La pista tiene una longitud de unos 5,3 a 5,5 kilómetros (ida y vuelta) y es prácticamente llana, con un desnivel positivo de apenas 7 metros. Esto la hace muy accesible, incluso si la nieve es abundante, y ofrece unas vistas muy buenas de la ciudad de Oviedo y de la Cordillera Cantábrica. Es un paseo ideal para hacer en familia, ya que el terreno es cómodo y está bien señalizado.
Si buscas una ruta de senderismo con un poco más de historia y desnivel, puedes optar por el Itinerario 2: Fuente de los Pastores. Esta ruta circular de unos 7,8 kilómetros comienza en el aparcamiento de los Monumentos Prerrománicos (Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo). Desde allí, asciendes hacia el alto de la sierra, pasando por puntos de interés como los Neveros del Pevidal y los Pozos de Nieve de La Vara, vestigios de la antigua industria del hielo en el Naranco. Ten en cuenta que la subida desde San Miguel de Lillo hasta el Sagrado Corazón es empinada. Si la nieve está helada o ha llovido, algunos tramos pueden ser resbaladizos, por lo que es recomendable llevar calzado adecuado.
Después de un día de frío y actividad, no hay nada como reponer fuerzas con algo caliente y disfrutar de las vistas panorámicas de Oviedo. En la carretera del Naranco y sus inmediaciones hay varios establecimientos que cumplen este requisito. El Merendero Bella Vista es conocido por su terraza y sus vistas, un lugar perfecto para tomar algo mientras contemplas la ciudad cubierta de blanco. Cerca de allí, el Restaurante El Mirador y la Parrilla Buenos Aires (ambos en Carretera Naranco, S/N) también ofrecen buenas panorámicas y son opciones sólidas para una comida caliente o un café. Si prefieres bajar un poco más, Casa Lobato, en la Avenida de los Monumentos, es una referencia gastronómica en la falda del monte, ideal para terminar la jornada con un buen plato asturiano y vistas agradables de la zona residencial de Ciudad Naranco.
Fecha de publicación
09 de enero de 2026
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