
El Día de América en Asturias volvió a llenar Oviedo el pasado sábado 19 de septiembre, dentro de las Fiestas de San Mateo, y esta septuagésima cuarta edición no se quedó corta: más de 3.500 participantes repartidos en más de 50 secuencias, trece carrozas monumentales y vehículos históricos, con Paraguay como país homenajeado. El desfile arrancó a las 17:00, como manda la tradición, y volvió a reunir en las calles a más de 100.000 espectadores, una cifra que explica por qué el evento está declarado Fiesta de Interés Turístico Nacional.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Oviedo y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
El recorrido fue el de siempre, el que corta el centro: calle Independencia, calle Uría, Marqués de Santa Cruz, Santa Susana, avenida de Galicia y plaza de América. Para que todo eso cupiera, la Policía Local montó un despliegue de cortes y restricciones desde las 16:00, con el tramo de Independencia entre Arquitecto Reguera y Uría cerrado desde las 14:00 y los accesos a la avenida Fundación Príncipe de Asturias, en la Losa de Renfe, cortados desde las 20:00 del día 17 hasta las 12:00 del 20 para poder colocar las carrozas. El tráfico se fue restableciendo a partir de las 20:00 del propio sábado, y el estacionamiento quedó prohibido en todas las calles del recorrido.
En el pasacalles hubo sitio para casi todo. Pasaron los autobuses históricos de Alsa, un reconocimiento a la Policía Local y el desfile de los deportistas de la Federación Asturiana de Kárate con las banderas de Hispanoamérica, entre las que este año se coló por primera vez la bandera de la isla de Guam. La animación corrió a cargo de los cabezudos de Puerto de Vega y de la calle Gascona, y entre los participantes destacaron el grupo Xeitu, La Regalina, la Asociación Cultural Almuña de Cadavedo, Aires de Asturias de Villaviciosa, las carrozas de la cultura quesera asturiana, el concejo de Cabranes, Valdesoto —con la peña El Chole, ganadora del concurso provincial, y la peña Cotiellos— y Siero, bajo el lema 'En el centro de Asturias'. Tampoco faltaron los camiones sidreros de Cortina y Gascona. Una de las imágenes más imponentes fue la Carabela de madera que impulsan la Fundación Cajastur, Fica y la SOF, con 9,5 metros de eslora y 3,5 de manga, navegando el asfalto con la música de Pipo Prendes. Detrás hay un trabajo enorme: la compañía cántabra Francis Dos, con sede en Castro Urdiales y fundada por Francisco Javier López Mena y Francisco Fernández, lleva 35 años fabricando carrozas y para esta edición envió trece camiones tráiler y catorce operarios. La asociación Vaqueiros de Alzada y el Museo Las Ayalgas mostraron 'El Teito'.
La banda sonora la pusieron la Banda de Gaitas Ciudad de Oviedo, la Banda de Gaitas Laguna del Toroyu, la charanga Medusamba de Gijón, la Banda de Música La Armonía de Tineo, La Lira de Luarca, la Fusión de Bandas de Siero, la Banda de Música de Laviana y la Banda de Música del Principado. El cierre lo custodiaron el camión de bomberos, la Policía Nacional, Protección Civil y los servicios sanitarios. Todo esto lo organiza la Sociedad Ovetense de Festejos (SOF).
El desfile nació como homenaje a la emigración asturiana a América, una idea del pintor ovetense Alfonso Iglesias, autor de los personajes Alfonso, Telva y Pinín. La primera edición fue el 23 de septiembre de 1950, con casi 60 haigas engalanados de flores y banderas, nueve bandas de música y ocho carrozas. A finales de los 50 y principios de los 60, cuando la emigración se orientó hacia Europa, se incorporaron grupos folclóricos de Alemania, Bélgica o Suiza. Hoy el homenaje es doble: para los asturianos que se fueron y para los miles de inmigrantes que viven en Oviedo. El punto final, la plaza de América, está en los antiguos terrenos de Llamaquique, cerca del Parque San Francisco y del Hotel Reconquista, y en 1992 se le inauguró la fuente ornamental del V centenario del Descubrimiento de América, conocida como 'La Gabinona', construida por la empresa Luis Velasco con 75 millones de pesetas. En la misma plaza se levanta el templo claretiano del Corazón de María, construido en 1955.