
Si estás pensando en qué planazo marcarte para 2026, mira hacia el oeste de Oviedo. El Camino Primitivo ha dejado de ser la ruta tranquila para unos pocos y se ha convertido en el destino de moda, y no solo para los de aquí. Los datos de 2025 lo confirman: la ruta que sale de nuestra Catedral marcó un récord histórico con casi 28.000 peregrinos, siendo la segunda ruta jacobea que más creció ese año.
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Lo más llamativo es que el auge viene impulsado por gente de fuera. En 2025, más de la mitad de los caminantes (un 54%) eran extranjeros. Los estadounidenses, italianos y alemanes son los que más se animan, pero también se nota la llegada de peregrinos de lugares más lejanos como China o Taiwán. Parece que la gente busca la autenticidad, los paisajes naturales y, sobre todo, huir de la masificación que ya tiene el Camino Francés. El Primitivo, aunque es más duro y montañoso, ofrece esa experiencia más íntima y salvaje que muchos quieren.
Todo empieza en el corazón de Oviedo, en la Plaza de Alfonso II el Casto, justo a los pies de la Catedral de San Salvador. Este es el kilómetro cero, el punto donde el rey Alfonso II el Casto inició la primera peregrinación de la historia en el siglo IX. Por eso, si vas a Santiago, la tradición dice que tienes que pasar por aquí: «Quien va a Santiago y no al Salvador, visita al criado y olvida al Señor». Antes de ponerte en marcha, es fundamental que te hagas con la credencial. Puedes conseguirla y sellarla en la propia Catedral, en el Albergue de Peregrinos El Salvador (en la calle Leopoldo Alas 20, donde la noche costaba 7,50€ en 2025), o en la Oficina Municipal de Información Turística.
La primera etapa, Oviedo a Grado, es un buen aviso de lo que te espera. Son unos 25 a 27 kilómetros que, aunque no son los más duros del Camino, ya te exigen un buen estado físico. La salida de Oviedo es sencilla, siguiendo las conchas de bronce por el casco antiguo (calles Águila, San Juan, Jovellanos, etc.) hasta que sales por el barrio de La Florida. Enseguida, el asfalto da paso a pistas rurales y caminos de tierra. El entorno se vuelve verde rápidamente, con prados y pequeñas aldeas asturianas.
En esta primera jornada, te enfrentarás a desniveles constantes. Pasarás por lugares como San Lázaro de Paniceres y cruzarás el río Nora por el puente medieval de Gallegos, antes de empezar la subida hacia Escamplero. Es un tramo precioso, lleno de hórreos y lavaderos tradicionales, que te sumerge de lleno en la Asturias rural. La etapa termina en Grado, una villa conocida por su tradición comercial. Si te quedas en el albergue de Grado, ten en cuenta que en 2024 se registró la presencia de la televisión pública asturiana para cubrir el inicio de la temporada de peregrinos, lo que da una idea de la expectación que genera esta ruta. Recuerda que, aunque la ruta está bien señalizada, es fácil despistarse, así que mantente atenta a las flechas amarillas. Y un consejo práctico: si vas en temporada alta, el albergue municipal de Grado es pequeño, así que planifica bien dónde vas a dormir.
Fecha de publicación
10 de enero de 2026
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