
Reunión de más de medio centenar de antiguos alumnos de Maristas de la promoción de 1995 en el Colegio Maristas de Ourense, 30 años después de su graduación.
El pasado 28 de septiembre de 2025, el patio del Colegio Maristas de Ourense se llenó de reencuentros y recuerdos. Fue el día elegido para la Reunión de Antiguos Alumnos de Maristas, un evento que, para muchos de los asistentes, llevaba gestándose en la memoria desde hacía décadas. No era una reunión cualquiera; era la ocasión para que una promoción muy concreta volviera a pisar el lugar que los vio crecer.
Los protagonistas de esta jornada tan especial fueron los compañeros de la promoción de 1995. Imagínate, treinta años después de graduarse de C.O.U., más de medio centenar de ellos volvieron a encontrarse. Desde las aulas de infantil hasta los pasillos de bachillerato, el colegio fue el escenario de sus primeros años de amistad y aprendizaje. Volver a ese espacio, que para muchos fue el punto de partida de tantas historias, tiene un significado muy particular. Es como cerrar un círculo, o quizás abrir uno nuevo, lleno de anécdotas y risas compartidas. La emoción de ver caras conocidas, algunas quizás sin cambios, otras con el paso del tiempo bien marcado, debió ser palpable en cada rincón.
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La jornada se centró en recordar esos años de estudio y en ponerse al día con las vidas de cada uno. No es solo una reunión para comer o charlar; es una vuelta a las raíces, a ese punto de partida que marcó una etapa importante. La noticia de 'La Voz' lo resumía muy bien, destacando cómo 'Más de medio centenar de antiguos compañeros volvieron al lugar que los unió por primera vez en las aulas de infantil'. Es un testimonio de cómo los lazos creados en la juventud, especialmente en un entorno como el escolar, pueden perdurar a lo largo del tiempo, incluso después de tres décadas. Estos eventos nos recuerdan la importancia de mantener esas conexiones y de valorar los lugares y las personas que nos formaron.