
La Ribeira Sacra afronta una fecha determinante en su trayectoria. El Consejo de Patrimonio Histórico Español acordó presentar de nuevo la candidatura del Paisaje Cultural del Agua de la Ribeira Sacra ante la UNESCO para optar a la lista de Patrimonio Mundial. La propuesta se enfoca en la relación histórica entre el paisaje, los ríos y las intervenciones humanas a lo largo de más de 1.500 años de ocupación continuada, combinando patrimonio hídrico, orígenes eremíticos y una red monumental singular entre las provincias de Ourense y Lugo.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Ourense y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
Este espacio delimitado comprende más de 16.000 hectáreas protegidas y una amplia zona de amortiguamiento que engloba 72 parroquias. Su trazado discurre por los cauces encajados de los ríos Miño y Sil, teniendo en la confluencia de Os Peares uno de sus puntos neurálgicos. Los cañones fluviales presentan paredes verticales que en tramos del Cañón del Sil superan los 500 metros de desnivel. Para contemplar esta geografía monumental existen balcones naturales y miradores acondicionados como el de Vilouxe, situado a unos 700 metros de altitud sobre el meandro del Coto das Boedas, o los Balcones de Madrid en Parada de Sil. Asimismo, el paisaje del agua incluye estructuras singulares como las Pasarelas del río Mao, una ruta de madera de casi dos kilómetros que arranca en A Fábrica de Luz y recorre la garganta natural del río.
En la vertiente ourensana de este territorio se conserva una relevante concentración de arquitectura religiosa medieval y eremítica. Destaca el monasterio de San Pedro de Rocas, en Esgos, considerado el conjunto monacal más antiguo de Galicia, con sus capillas excavadas directamente en la roca de granito. En Nogueira de Ramuín se sitúa Santo Estevo de Ribas de Sil, un conjunto cuya edificación actual abarca estilos entre los siglos XII y XVIII, famoso por sus tres claustros y su retablo de piedra. A poca distancia, en Parada de Sil, el monasterio de Santa Cristina de Ribas de Sil conserva su iglesia románica rodeada por bosques autóctonos de castaños y robles.
Junto al patrimonio arquitectónico e hídrico, la interacción humana se evidencia en la viticultura heroica. La denominación de origen D.O. Ribeira Sacra ampara la producción en bancales o socalcos, donde la inclinación de las laderas exige un trabajo manual tradicional para el cultivo de variedades como la Mencía y la Godello. Para facilitar el redescubrimiento de la zona durante esta temporada estival de 2026, la comarca cuenta con la apertura estival de sus iglesias románicas y con un servicio especial de autobuses lanzadera gratuitos para desplazarse por los principales puntos del itinerario.
Fecha de publicación
27 de julio de 2026