
Ourense tiene un activo que se nota en cuanto uno se acerca al agua: el río Miño, el más largo de la península ibérica, que recorre 310 kilómetros por Galicia desde la Serra de Meira. En la ciudad, la mejor forma de descubrirlo es a pie, siguiendo el Paseo Termal del Río Miño, también conocido como 'Ruta del Colesterol' o 'Paseo Fluvial das Termas e das Ninfas'. Arranca a pocos metros del Puente del Milenio, por la orilla derecha, y es la gran arteria verde ourensana, con vegetación exuberante y apta para pasear, correr o ir en bicicleta. Dependiendo del tramo que se tome, las fuentes hablan de 4, 5 o incluso más kilómetros, así que se puede ajustar al tiempo que uno tenga.
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Lo interesante del recorrido es que va saltando de una parada termal a otra. La primera es A Chavasqueira, la zona de baño más cercana al centro, con termas exteriores gratuitas si el cauce lo permite y una zona para tomar el sol; a pocos metros están las Termas de A Chavasqueira, instalaciones de pago con arquitectura estilo onsen japonés que reabrieron el 7 de octubre de 2025 tras un incendio. Sigue la Fuente de O Tinteiro, un manantial en un mirador sobre el río que la vecindad frecuenta por sus propiedades para el cuidado de la piel, con aguas ricas en azufre y minerales a 37,3 °C. Después llega el Muíño da Veiga, un conjunto de piscinas termales al pie de un antiguo molino restaurado, con agua que brota a temperaturas entre 65 y 72 °C —entre las más calientes de la Península— y un vaso de agua fría para baños de contraste. Es gratuito, abre todos los días de 10:00 a 20:00 (o 19:00) y el acceso puede cerrarse si el río crece.
El siguiente es uno de los más visitados: las Termas de Outariz, inspiradas en la cultura balnearia japonesa. El recinto tiene capacidad para 180 personas y organiza sus termas en dos circuitos: el Zen, de aguas calmas y construcciones en madera y piedra, y el Celta, con termas en piedra, chorros y cascadas. Las aguas son hipertermales, entre 55 y 60 °C, y el complejo suma rotenburos, ofuros, jacuzzis, saunas y un gran spa. Cuesta 6,95 euros por dos horas, con vestuario incluido, y el pago mínimo con tarjeta es de 10 euros. El recorrido se completa con la Burga de Canedo, tres piscinas gratuitas junto a un puente peatonal, y la Fuente de Reza, en la orilla opuesta, alimentada por una veta termal que cruza el Miño.
Si el plan pide más cultura, el centro se presta para combinarlo. La Ponte Vella, el puente romano, es una de las mayores obras romanas de Galicia y desde 1999 es totalmente peatonal, con sus siete arcos sobre el río. A un paso está el casco histórico, con la catedral de San Martiño y su Pórtico del Paraíso. Y para quien quiera seguir moviéndose, la ciudad es parada del Camino Mozárabe, con variantes señalizadas con flechas amarillas. Entre el paseo fluvial y el casco antiguo, Ourense se puede recorrer casi entero sin coger el coche.
Fecha de publicación
22 de septiembre de 2026