
Visitar la Ribeira Sacra en esta época del año, ahora que estamos a finales de febrero, tiene unas ventajas que no encuentras en pleno agosto. Lo primero es la paz que se respira en los miradores y la facilidad para reservar en las bodegas sin las multitudes habituales. Aunque las temperaturas son suaves, el paisaje invernal ofrece un colorido muy especial en los bosques de robles y castaños. Eso sí, si te animas a venir estos días, ten en cuenta que las carreteras son estrechas y sinuosas, y es frecuente encontrar algo de niebla en las zonas altas, por lo que conviene conducir con calma.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Ourense y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
Para disfrutar de las mejores vistas del cañón del Sil, el Mirador de Vilouxe es una parada obligatoria. Es un balcón natural sin barandillas que ofrece una perspectiva única del meandro del río; para llegar hay que caminar unos 15 minutos desde el pueblo. Si prefieres algo con plataforma, el Mirador de Cabezoás tiene una estructura metálica muy cómoda para observar el encajonamiento del río. Otro punto emblemático son los Balcones de Madrid, en Parada de Sil, que en invierno se pueden disfrutar casi en solitario. Si te apetece caminar un poco más, las pasarelas del río Mao son una ruta sencilla y muy visual, mientras que la bajada a la cascada de Augacaída es algo más exigente pero merece la pena por el entorno.
En cuanto al patrimonio, el Monasterio de San Pedro de Rocas es una de las visitas más curiosas por ser el más antiguo de Galicia y estar excavado directamente en la roca. El Monasterio de Santa Cristina de Ribas de Sil, rodeado de castaños centenarios, es perfecto para visitarlo al crepúsculo por la luz que recibe. Sobre el Monasterio de Santo Estevo de Ribas de Sil, que funciona como Parador, recuerda que suele cerrar durante enero y febrero, por lo que conviene confirmar si ya ha retomado su actividad antes de acercarte. Por otro lado, la villa medieval de Castro Caldelas mantiene su encanto con el castillo presidiendo el pueblo; su horario de invierno es de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 18:00.
El enoturismo es otro de los pilares de la zona, especialmente para conocer la viticultura heroica en los bancales. Bodegas como Regina Viarum, Algueira o Finca Scintilla son buenas opciones para catar vinos de las variedades Mencía y Godello. Si quieres una visión más general, el Centro del Vino en Monforte es un buen punto de partida. Para comer, el invierno invita a platos contundentes como el lacón con grelos, carnes a la brasa o el pulpo á feira, terminando siempre con una bica de Castro Caldelas. Si tienes pensado navegar, los paseos en catamarán por el Sil o el Miño siguen operativos, pero es muy recomendable hacer la reserva previa online para asegurar tu plaza.
Fecha de publicación
20 de febrero de 2026
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Ourense y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad