
Hay planes de fin de semana que se resumen en una palabra: rebuscar. La Feira do Stock de Celanova llega a su décima edición y lo hace con un cambio que agradece cualquiera que no quiera ir con prisas: este año se celebra en dos jornadas, el sábado 29 y el domingo 30 de agosto, en lugar de un solo día. El horario es el mismo para las dos fechas, de 11:00 a 20:00, así que da margen para elegir mañana o tarde sin agobios. La organiza la asociación Celanova CHEA, y el formato es el de siempre: puestos de moda, calzado, complementos, artículos para el hogar y juguetes a precios de saldo.
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El número de puestos se mueve entre 20 y 30, una cifra manejable para recorrerla entera sin cansarse demasiado, y el hecho de que ahora se reparta en dos días responde a una idea clara: apoyar el comercio de proximidad. No es una gran feria nacional, sino un mercado local donde lo que se busca es aprovechar el stock acumulado. Alrededor de los puestos se instalan varias zonas de gastronomía y un rincón infantil que cambia según la hora: juegos populares por la mañana e inflables por la tarde, un detalle pensado para quien va en familia y no quiere que los más pequeños se aburran mientras se mira ropa o zapatos. Durante las dos jornadas hay música en directo y varios sorteos en los que solo se participa comprando, así que el ambiente se mantiene animado más allá de las compras.
El escenario, eso sí, no es un polideportivo cualquiera. La feria se instala en el Claustro Barroco de Celanova, dentro del Claustro do Monasterio de San Salvador, junto a la sacristía. Es una obra del siglo XVI firmada por Juan de Badajoz que conserva medallones con bustos de personajes históricos como Carlos V, Felipe II y Juan de Austria, un contraste curioso para una feria de saldos. El conjunto monástico lo fundó San Rosendo en el año 936 y guarda también la Capilla de San Miguel, una joya del arte mozárabe levantada en 937 y terminada en 1942, que merece la visita aunque no se compre nada. Celanova, por cierto, es conocida como el Pueblo de los Poetas, un apodo que encaja con el aire tranquilo que se respira por aquí.
En resumen, el plan es sencillo: acercarse el sábado o el domingo entre las 11:00 y las 20:00 al Claustro Barroco, echar un ojo a los puestos de moda, calzado, complementos, hogar y juguetes, y aprovechar que este año hay dos días para no ir con el reloj encima. Con música en directo, zonas de gastronomía y el rincón infantil, la Feira do Stock funciona igual para quien va a cazar ofertas que para quien busca un paseo tranquilo por un entorno con mucha historia. Es una cita pequeña y local, de esas que se disfrutan sin grandes expectativas y que, precisamente por eso, acaban siendo un buen plan de fin de semana en la provincia de Ourense.
Fecha de publicación
28 de agosto de 2026