
La 65ª edición del Festival Internacional del Cante de las Minas de La Unión se cerró el pasado sábado 8 de agosto con una final que no deja indiferente a nadie. El cordobés Rafael Plantón Heredia, conocido artísticamente como Rafa del Calli, se llevó la Lámpara Minera, el premio más prestigioso del cante jondo, en una noche que se siguió en streaming por www.festivalcantedelasminas.org y por los perfiles oficiales de Youtube y Facebook. Con él, Córdoba volvió a imponer su sello en un certamen que muchos consideran la «Champions League del flamenco».
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La historia personal del ganador le da un toque especial al resultado. Rafa del Calli nació el 11 de junio de 1993 en el seno de una familia gitana de Córdoba muy ligada al flamenco, hijo del cantaor José Antonio Plantón Moreno, «El Calli», fallecido en febrero de 2021. Con esta Lámpara, se convierte además en el único cantaor que ha reunido los dos premios más importantes del género: el Nacional de Córdoba, que recibió en 2022, y el trofeo minero. Dedicó el premio a su padre, su primer referente.
No fue una victoria sencilla ni única. En el concurso, Rafa del Calli arrasó también en los premios por palos, llevándose las cantiñas, la malagueña y las mineras. Compitió, entre otros, contra su compatriño Bernardo Javier Miranda Luna, «Bernardo Miranda», que también llegó a la final. El resto de finalistas representan la geografía del cante: Isabel María Rico Nieto, «Isabel María», de Málaga; Sebastián Cruz Márquez, «Sebastián Cruz», de Huelva; Francisco Javier Heredia Hernández, «Isco Heredia», de Linares; en el toque, Diego Antonio Fernández Montoya, «Pino Losada», de Madrid; en el baile, Susana Sánchez Jiménez, «Susana Sánchez», de Granada; y en el instrumento, María Antonia Suárez Montaño, «Ostalinda Suárez», de Zafra. El trofeo «Desplante» fue para la sevillana Lucía Fernández González, «Lucía La Bronce», y el «Bordón Minero» recayó en el unionense Pablo Barrionuevo Bernal.
El jurado reunió perfiles muy distintos: el bailaor Eduardo Guerrero, premio «Desplante» en 2013; el crítico y estudioso José Manuel Gamboa; Kyoko Shikaze; Juan Parrilla, instrumentista y compositor; Paco Paredes, trovero e investigador; el cantaor y flamencólogo Juan Pinilla, Lámpara Minera en 2007; y el abogado Juan José Carrión como secretario.
El festival, que se celebró del 29 de julio al 8 de agosto, va más allá del concurso. La Fundación Cante de las Minas organiza pruebas selectivas por toda España desde junio para elegir a los finalistas y reparte su programación en varios escenarios: el Antiguo Mercado Público de La Unión, la «Catedral del Cante», sede de galas y concursos; la Mina Agrupa Vicenta, donde se celebra «Flamenco en la Mina» a 80 metros de profundidad; la Avenida del Flamenco, con «El Cante en la Calle»; y la Casa del Piñón, sede de la Agenda Cultural. En esta última se celebró el VIII Certamen Internacional del Trovo «Pascual García-Mateos», que ganó Luis Paz Esquivel, «Papillo», y se entregó el galardón «Trovero Marín» a D. José Bermúdez Lozano, «El Panadero».
Para quien no lo tenga presente, el festival nació como concurso de canto en 1961 y celebró su primera edición el 13 de octubre de 1978, desde entonces instalado en el Antiguo Mercado Público, un edificio modernista de principios del siglo XX. Conmemora los cantes minero-levantinos del siglo XIX, procedentes en su mayoría de mineros andaluces. Fue declarado de interés turístico nacional en 1984, y en 2010 los Cantes Mineros y de Levante se reconocieron como Bien de Interés Cultural de carácter inmaterial. En 2011, la UNESCO declaró el flamenco Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Fecha de publicación
12 de agosto de 2026