
La IV Feria del Mar ya ha pasado por Motril, pero merece la pena saber qué se vivió allí, porque es una buena referencia para quien sigue el calendario marinero de la Costa Tropical. La cuarta edición se celebró el sábado 10 de octubre en la Lonja de Motril, en pleno barrio marinero de El Varadero, de 10:00 a 17:00 horas, con una propuesta pensada para ir en familia y con los niños. La organizó la Organización de Productores Pesqueros de Motril (OPP85) y la presentaron su gerente, Inmaculada Carrasco, junto a la concejala Susana Peña, la delegada territorial Carmen Lidia Reyes y el presidente de la Autoridad Portuaria, José García Fuentes.
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El programa se centró en poner en valor la tradición marinera y los productos frescos que pasan cada día por la lonja, y lo hizo desde un enfoque lúdico. Hubo dos showcookings a cargo de los chefs Álvaro García, conocido como «el chef de la Quisquilla», e Iván Mateo, una barra de degustación con pescado frito, fideos marineros y tapas de la lonja, visitas guiadas a las embarcaciones y a las artes pesqueras, y la entrega de tres premios a establecimientos clientes habituales. La idea era que el público pudiera acercarse al oficio pesquero casi desde dentro.
El escenario elegido no es un detalle menor. La Lonja de Motril es el lugar donde se subasta la quisquilla, esa gamba muy roja que solo se pesca allí y que se cocina muy poco, hasta el punto de que las pequeñas se pueden comer crudas. Allí se puede asistir a la descarga del pescado desde los barcos y a la subasta, un método de venta que rara vez se ve en directo. La subasta funciona todos los días, de lunes a viernes, de 17:00 a 17:30 horas, y es el momento en que llegan cargados los barcos con gamba blanca, quisquilla de Motril, merluza, rape y pulpo. Los pescadores hacen de guías y explican las artes de pesca y las especies capturadas. Las capturas se dividen en lotes, se pesan y se etiquetan, y pasan por una cinta transportadora ante un graderío de compradores. La subasta arranca cuando la cinta coloca cada lote bajo unas cámaras que lo muestran en pantallas en tiempo real; los compradores pujan a la baja pulsando un botón de mando, y los precios de salida los marca la Lonja en función de la demanda y de los precios medios de los días anteriores. Al terminar se ajustan las cuentas y se entrega la documentación.
Detrás de todo esto está la OPP85, que agrupa a las empresas armadoras con base en el Puerto de Motril y suma un total de 31 embarcaciones: 18 de arrastre, 12 de artes menores y una de cerco. Entre sus socios figuran buques como El Señor Nuestro, Els Xatos, Fermín López, Isla Alborán, Tres, Los Zorricos, M. Chando, Miguel Ángel Francisco, Miguel Rubiño, Nuevo Manolo Puyol, Nuevo Sondemar, Nuria, Nuria i Miquel, Oratge Primero, Pico Veleta, Playa Torrenueva, Roca Grossa, Rosamar Dos, Tobalo y María en el arrastre; Aarón y Abraham, Bahía de Cartagena, Bienvenido, Cabogatero, Costa Agua Amarga, El Peñón, J.M. Sonia, Leire I, María y Soledad, Nuevo Francisco Diego, Nuevo Hermanos Juárez y Rascarcio en artes menores; y Aurora López en cerco. La organización tiene su dirección en la Plaza Estrella de Mar, nº 8, 18163 Motril Costa.
Fecha de publicación
13 de octubre de 2026
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