
La campaña del mango ya está en marcha en la Costa Tropical, y este año llega con una cifra que sorprende: se prevén entre 12.000 y 15.000 toneladas, un 67% menos que las unas 36.000 de campañas anteriores. La caída se explica porque el año pasado los árboles soportaron los efectos de los temporales, aunque las perspectivas para los agricultores son buenas gracias a la recuperación de las plantas. Las altas temperaturas de agosto han acelerado la maduración, así que la recogida empieza antes de lo habitual, y la calidad se evalúa como excelente. La campaña arranca concretamente en Almuñécar, Motril y Salobreña, y desde ahí se extiende al resto de la provincia.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Motril y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
Para quien no conozca el terreno, la Costa Tropical es el entorno natural que discurre entre Granada y Málaga, a lo largo de municipios como Motril, Salobreña, Almuñécar, Jete, Nerja, Vélez-Málaga, Otívar y Torrox. Bañada por el Mediterráneo, protegida del viento del norte por Sierra Nevada y Sierra Lújar e influenciada por los vientos del norte de África, presume de un microclima subtropical con más de 300 días de sol al año y temperaturas medias anuales de 20 grados, con el invierno de Motril como uno de los más cálidos de Europa. Es el mayor productor de frutas tropicales de calidad —mango, chirimoya, aguacate, nísperos, guayabas, litchis, pitahaya, carambola y kumquat— y epicentro de la cultura gastronómica tropical.
En cuanto a variedades, la protagonista del momento es la Austin, apreciada por su sabor dulce, su intenso aroma, la ausencia de fibras y la tonalidad roja y violeta que adquiere al madurar. A su lado está la Osteen, la más cultivada y abundante de España, con más del 80% del cultivo nacional: piezas grandes, piel gruesa, color púrpura con zonas naranja, amarilla o verdosa y pulpa amarilla sin fibras, muy dulce y con aroma floral y un ligero punto ácido cítrico, cuya temporada ideal va de finales de agosto a principios de octubre. El Irwin es más pequeño, de color rojo vivo en su punto óptimo y pulpa amarilla dorada, muy aromática y dulce, casi sin fibra. El Keitt, ovoide-oblongo y rosado, es la opción más dulce de los mangos nacionales, con piezas enormes que algunas superan los 700 gramos y semilla pequeña, y se disfruta mejor entre finales de octubre y noviembre. El Kent, de forma ovoide ensanchada y piel amarilla con capa roja, tiene poca fibra y se adapta bien al consumo con cuchara, con un sabor suave ideal para niños, batidos y smoothies. El Palmer, de tamaño medio y color rojo oscuro intenso casi burdeos, tiene textura fina y suave y aroma intenso, con su temporada en octubre. Y el Avión es la opción premium de invierno y primavera: se recolecta en su punto óptimo de azúcar en países tropicales como Perú o Brasil, viaja en bodega de avión y llega a España en pocas horas, manteniendo textura y dulzor, con temporada de diciembre a agosto. El calendario general de recolección en la zona se extiende desde mediados de agosto hasta finales de diciembre.
Un último apunte práctico para casa: si el mango está duro, no hay que meterlo en la nevera. Conviene dejarlo a temperatura ambiente, entre 20 y 25 grados, junto a otras frutas como manzanas o plátanos. Solo cuando ceda a la presión y huela bien es momento de pasarlo al frigorífico.
Fecha de publicación
27 de agosto de 2026
Más información