
Las Fiestas Patronales de Móstoles, en honor a Nuestra Señora de los Santos y San Simón de Rojas, tienen una cita fija que va más allá de los conciertos: el Mercado de Artesanía. Este año se celebra del viernes 11 al martes 15 de septiembre, justo al final de las fiestas, y se inaugura el viernes a las 10:00. El recinto se extiende por buena parte del centro: la Plaza del Pradillo, la calle Antonio Hernández, la Plaza de la Cultura y la Avenida Iker Casillas, frente al Parque Finca Liana.
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Lo primero que se nota al entrar es el tamaño. Hay más de un centenar de puestos repartidos por todo ese recorrido, y no son solo de artesanía: también hay gastronomía y una zona de restauración para picar algo mientras se va viendo. La gracia del mercado no está solo en lo que se compra, sino en lo que se ve. Hay oficios en directo, con artesanos trabajando la cantería, el vidrio soplado, la talla en madera y la forja, así que uno puede quedarse un rato mirando cómo se hacen las cosas antes de decidir si se lleva algo a casa.
Para quien vaya con niños, el mercado tiene su propia zona infantil con talleres de dibujo, marcapáginas y estelas de arcilla, algo que alarga bastante la visita. A eso se suman los pasacalles temáticos que van cruzando el recinto —elfos, magos celtas, brujos trashumantes, maga y druida, y las marionetas El Dragón— y más de veinte actividades diarias entre cuentacuentos, teatro de títeres, espectáculos y música ambiental. Es decir, que el mercado funciona casi como una fiesta pequeña dentro de la grande.
El horario es amplio, así que da para ir con calma. El viernes 11 abre a las 10:00 y cierra a la 01:00; el sábado, el domingo, el lunes y el martes, de 10:00 a 00:00. El cierre del martes 15 es un capítulo aparte: a las 23:00 se celebra la 'Despedida de los oficios' y a las 23:30 pasa el pasacalles 'La Reina de Hielo y el León', que pone el punto final a los cinco días.
En resumen, es un plan redondo para cualquier día de las fiestas: se puede ir por la mañana con los niños a los talleres, almorzar algo por allí y quedarse por la tarde viendo los oficios en directo y los pasacalles. Al ser gratuito y estar en pleno centro, encaja bien tanto para una visita rápida entre un concierto y otro como para dedicarle una tarde entera. Con más de cien puestos y actividades repartidas por el día, hay margen de sobra para no aburrirse.
Fecha de publicación
6 de septiembre de 2026