
Hay planes que no cuestan nada y que, además, te dejan pensando. Uno de ellos está ahora mismo en Móstoles: la exposición 'Kaizen', de la artista Maca Calma, que se puede ver en el Centro Sociocultural El Soto (calle Juan XXIII, 6) del 3 de septiembre al 18 de octubre. La entrada es gratuita, así que da para acercarse sin darle vueltas.
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El título no es casual. 'Kaizen' viene del japonés y junta 'Kai' (cambio) y 'Zen' (a mejor), y la muestra se plantea como un camino por recorrer, casi como una invitación a detenerse y conectar con el propio ritmo interior. La idea central es el crecimiento gradual del bambú, donde cada nudo representa una pausa necesaria dentro del proceso de transformación. Es una metáfora sencilla pero que encaja con lo que propone la artista: reflexionar sobre el crecimiento personal sin prisas.
Lo interesante está en cómo se mezcla todo eso. Maca Calma, que es de origen placentino, trabaja principalmente con el color como medio expresivo, pero aquí conviven tres lenguajes distintos. Por un lado, el sumi-e, esa técnica de tinta china sobre papel de arroz que se desarrolló en China durante la dinastía Tang y llegó a Japón a mediados del siglo XIV y que está ligada a las filosofías zen y taoísta. En el sumi-e se valora la naturalidad, la simplicidad y la espontaneidad, y se practica con los llamados 'cuatro tesoros': la tinta, la piedra abrasiva, el pincel y el papel de arroz. Los cuatro motivos clásicos de esa tradición, los 'Cuatro Caballeros', son el bambú, la orquídea, el ciruelo en flor y el crisantemo, cada uno con su propia simbología. Por otro lado, hay acuarelas de estilo naif y collages digitales, que aportan el color y la expansión frente a la contención del sumi-e.
Ese contraste es parte del discurso: mientras que en el sumi-e la artista trabaja con la tinta china y el vacío del papel como un ejercicio de reducción y meditación, centrado en el silencio y la presencia, el color entra como símbolo de expansión y emoción. Es decir, la exposición se mueve entre la contención y la apertura, entre el silencio y la expresión.
El sitio también tiene su historia. El Centro Sociocultural El Soto, en la calle Juan XXIII, 6, se construyó en los años 80, se remodeló por completo en 2015 y se reinauguró en 2017. Dentro conviven un teatro, una biblioteca pública y una sala polivalente que es la que acoge exposiciones y talleres de distintas disciplinas, así que es un espacio que da para mucho más que una sola visita. Abre de lunes a viernes de 9:00 a 21:00 h (en julio el horario se reduce de 9:00 a 14:00 h) y cierra en agosto, así que ahora mismo está en pleno funcionamiento.
En resumen: una exposición gratuita, con una propuesta clara sobre el crecimiento personal y una mezcla curiosa de técnicas orientales y contemporáneas, en un centro cultural que da para más. Queda hasta el 18 de octubre, así que hay tiempo de sobra para elegir un hueco y acercarse.
Fecha de publicación
12 de septiembre de 2026