
El barrio de San Roque, en Molina de Segura, ha estrenado dos murales nuevos dentro del proyecto 'Vidas coloridas', una ruta de arte urbano al aire libre pensada para descubrir en familia. La presentación pública se celebró el martes, con la presencia del alcalde José Ángel Alfonso, el concejal de Participación Ciudadana Antonio Martínez, la concejala de Cultura María Hernández, el presidente de la Asociación de Vecinos de San Roque, Santa Cruz García, y representantes vecinales.
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Detrás del proyecto está la artista molinense Miriam Garlo, nombre artístico de Míriam García López, doctora en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid y con másteres en Arte, Investigación y Creación, en Arteterapia y en Mediación Comunicativa. Sorda desde los siete años, compagina la fotografía, la pintura mural, el teatro y el cine con la difusión de la Lengua de Signos Española. No es su primera intervención en el municipio: en 2023 firmó 'La noria de Fátima', en el barrio de Fátima, y en 2022 'El ocio de los ochenta', ya en el propio San Roque. Para estas dos nuevas pinturas no ha trabajado sola: el equipo muralista lo completan Ana Planes, Leticia Blanco, Carmen Moreno, Sandra Pineda y Nuna Ninguna.
El origen del proyecto viene de los propios vecinos. La propuesta, identificada con el ID 369 y titulada 'Incrementar número de murales y decorar las paredes del barrio de San Roque', llegó a través de los Presupuestos Participativos 2025, impulsada por la Asociación de Vecinos de San Roque. La Junta de Gobierno Local adjudicó el contrato privado menor por un importe total de 15.997,46 euros, y el trabajo se dividió en dos fases: una previa de reparación y acondicionamiento de las paredes y una segunda de ejecución de la pintura mural.
En cuanto a lo que se ve, los murales se organizan en cuatro escenas vinculadas al arte y la cultura —lectura, baile, pintura y música—, en las que personas de distintas generaciones comparten espacios. Las composiciones incorporan manos y signos como parte del lenguaje visual, un guiño evidente al trabajo de Garlo con la lengua de signos.
Para localizarlos, conviene saber dónde están y qué tamaño tienen. El primer mural ocupa la parte central de la Plaza San Roque, en el tramo comprendido entre el Bar La Plaza y el supermercado Victoria, con 12,3 metros de largo por 4,5 de alto. El segundo se encuentra en la pared del bajo situada entre el supermercado Día y la Sede de la Cofradía, en la calle Enrique Bernal Capel, con 14 metros de largo por 4,5 de alto. Entre uno y otro hay apenas unos pasos, así que se ven los dos en un mismo paseo.
La combinación de los dos murales suma más de 26 metros lineales de pintura en pleno centro del barrio, y forman parte de una ruta que se puede recorrer sin prisa, ideal para quien viva cerca o para quien se acerque a Molina a hacer un plan distinto. Con estas dos nuevas piezas, San Roque suma ya tres intervenciones murales en los últimos años, y 'Vidas coloridas' deja dos paredes más pintadas en un barrio que ha ido pidiendo, desde sus presupuestos participativos, llenar sus muros de color.
Fecha de publicación
10 de septiembre de 2026