
Si andas por el centro de Mérida y traes antojo de comida yucateca sin complicaciones, Teya Viva es una parada que encaja bien. Está en la Calle 60, interior del Paseo 60, en plena zona de Paseo Montejo, y forma parte de la cadena Hacienda Teya, así que el concepto viene con respaldo: se presenta como «Gastronomía Yucateca Viva», una propuesta moderna que no se olvida de sus raíces y que toma como referencia la historia de la Hacienda Teya, una finca fundada en 1683 y rescatada en 1974 por la familia Cárdenas.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Mérida y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
Lo primero que notas es que no es el típico restaurante de cocina regional. El lugar tiene un salón privado de capacidad media y una terraza para eventos semiabiertos equipada con multimedia, lo que lo hace cómodo tanto para una comida tranquila como para una celebración familiar o una reunión de trabajo. Un detalle que vale la pena observar está en la barra: un mural del artista local Gabriel Mendoza que reúne frutos de la región como la chaya, el chile habanero y la naranja agria, así que hasta la decoración va en la misma línea.
En la mesa, el menú se mueve entre lo clásico y lo elaborado. Para empezar, el Sikil Pak —esa salsa de pepita de calabaza tostada y tomate asado— llega con frituras de tortilla, y las empanadas de chaya con queso de bola se sirven en tres piezas con salsa de tomate y pepita de calabaza molida. Si buscas algo más contundente, el guacamole rústico se acompaña con longaniza de Valladolid y carne ahumada de Temozón, y las empanadas de queso relleno traen un guiso de res y cerdo con almendras, pasas y especias regionales, acompañadas de salsa k'ool blanca y salsa de tomate. La longaniza de Valladolid, preparada artesanalmente con naranja agria, cebolla morada, frijol refrito y chiltomate, se sirve con tortillas hechas a mano.
Los platos fuertes son los protagonistas. El Poc Chuc lleva carne asada de cerdo con naranja agria, frijol colado, cebolla morada y chiltomate; la Cochinita Pibil se sazona con achiote y se acompaña con cebolla morada y frijol refrito; y el Queso Relleno es queso de bola holandés con el mismo relleno de carne, almendras y pasas, con salsa k'ool blanca y salsa de tomate. También están el lechón al horno con chicharrón quebrado y x'nipec, el pavo en relleno negro —ligeramente picante y con su but de negro— y los lomitos de Valladolid en salsa de tomate y chile de árbol. Para compartir, hay panuchos y salbutes hechos a mano con pollo deshebrado y vegetales frescos, y la sopa de lima, con su consomé de pollo y rodajas de lima, cierra el círculo. De tomar, la chaya con piña es una opción natural y económica, por menos de MX$100.
En cuanto a precios, el ticket promedio anda entre los MX$300 y los MX$600 por persona, y el horario es amplio: de martes a jueves abre de 12:00 pm a 12:00 am, y de viernes a lunes, desde las 8:00 am hasta la medianoche. Las reseñas suelen destacar la comida típica y el servicio del personal, con nombres como Daniel, Carolina y Ángel apareciendo con frecuencia, además de platos específicos como los panuchos de cochinita pibil, el poc chuc de pollo y el flan de la casa.
Fecha de publicación
24 de septiembre de 2026
Sitio Web
Visitar WebUbicación
Cómo llegarTeléfono
+52 999 141 0248Enlaces de interés