
El Barrio del Real volvió a sonar el pasado sábado 22 de agosto. La Verbena de San Agustín, que organiza la Asociación de Vecinos Casino del Real con la colaboración de la Ciudad Autónoma de Melilla, es la fiesta popular más importante del barrio y una de las celebraciones más emblemáticas de la ciudad, y este año traía además un detalle que no es menor: recuperaba la tradicional salida de cabezudos después de un parón que venía desde 1993. Treinta y cuatro años sin esa imagen, que es buena parte de la gracia del asunto, y que este 2026 volvió a las calles.
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El arranque fue a las 20:30 en la calle Coronel Cebollino, justo frente a la sede de la asociación, aunque el espacio se amplió también hacia la zona del colegio y el pabellón para que cupiera todo el mundo. A partir de ahí, el cartel musical se encargó de sostener la noche: pasaron por el escenario Entre Volantes, el grupo Somos de Aquí y el DJ Mohan Infante, con una sesión que se alargó hasta la 1:00 de la madrugada. Entre grupo y grupo hubo sitio para las charangas, que son las que ponen el ritmo más reconocible de estas fiestas, y para que los cabezudos hicieran su recorrido, que era, precisamente, lo que más se había echado en falta.
La parte gastronómica corrió a cargo de la cafetería Playing, que montó tapas caseras y bebidas a precios populares, y que reservó un trato distinto para los socios de la entidad: dos consumiciones gratuitas y un plato de comida, además de los sorteos de un jamón y vales para helados que suelen animar la velada. Es el tipo de detalles que explican por qué una verbena de barrio termina convirtiéndose en una cita de ciudad: música en vivo, charangas, comida casera y precios que no asustan, todo en un mismo sitio.
No todo fue fiesta, claro, porque una verbena así obliga a mover el tráfico. El corte afectó a la calle La Legión con Teniente Coronel Cebollinos, en el acceso al Casino del Real, donde se colocaron vallas y señalizaciones para prohibir el estacionamiento, y la Policía Local de Melilla se encargó de garantizar la seguridad ciudadana y el flujo del tráfico rodado y peatonal. Sin ese orden, una fiesta que reúne a medio barrio y a buena parte de la ciudad no podría funcionar.
Si te lo perdiste, la asociación mantiene vivo el calendario: la misa en honor a San Agustín está prevista para el 28 de agosto, así que el ciclo del Real no se cierra del todo con la verbena. La edición de este año, con su regreso después de más de tres décadas, deja el listón puesto para las próximas, y sobre todo deja claro que en Melilla una fiesta de barrio bien organizada puede llenar una calle entera.
Fecha de publicación
25 de agosto de 2026
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