
Mataró ha estrenado este verano un nuevo paseo junto al mar, y ya tiene nombre propio: la nueva Pollancreda. Se trata de un espacio peatonal situado entre el Camí Ral, el carrer de Roma y l'avinguda de Lluís Companys, justo a la entrada de la ciudad por la Porta Laietana, que se ha convertido en el gran paseo marítimo de la capital del Maresme. La inauguración llegó el sábado 13 de junio a las 19:00 con una fiesta ciudadana: una actividad familiar a cargo de la Escola de Natura del Corredor, reparto de plantas a partir de las 19:30, parlamentos institucionales a las 20:00 y un concierto de estilo dixiland de Dixthree a las 20:15. Desde entonces, el Ayuntamiento lo presenta como un plan familiar y gratuito para cerrar el verano.
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Detrás hay una remodelación que empezó en septiembre de 2025 y se cerró en diciembre, con una inversión específica de 560.637,15 euros (IVA incluido), ejecutada por el Grupo RAGA, SA bajo la dirección de Ana Coello de Llobet SLP. Las cifras del cambio son concretas: 842 árboles, casi 7.000 plantas arbustivas, prados naturalizados, zanjas de biodiversidad, refugios para fauna y nuevos caminos. Todo forma parte de Re-Natura Mataró, el plan global de renaturalización y resiliencia del Ayuntamiento, con un presupuesto global de unos 6 millones de euros —3.999.500 procedentes de los fondos europeos NextGenerationEU—, cuyo objetivo es ganar biodiversidad y habitabilidad urbana ante la vulnerabilidad climática.
Dos meses después de la reapertura, a finales de agosto, el parque no lucía precisamente en su mejor momento. Las altas temperaturas y la falta de lluvia habían dejado buena parte de la nueva vegetación seca, algo que el Ayuntamiento considera normal para la época. En una inspección visual solo se detectó un árbol muerto; los ginkgo biloba trasplantados estaban en proceso de adaptación y los bosques Miyawaki seguían creciendo, aunque el calor había ralentizado el ritmo. Conviene recordar de dónde viene el sitio: durante años fue un solar prácticamente sin uso, y en 2018 hubo que talar cerca de 80 olmos muertos por una plaga de insectos. La idea ahora es crear un espacio más resiliente ante el calor y la sequía, con prados naturalizados, zanjas de biodiversidad y bosques Miyawaki que requieran menos mantenimiento. El proceso incluyó una sesión participativa el martes 14 de mayo a las 18:30 y sigue abierto en línea a través de la plataforma Decidimmataro.
El proyecto no se queda solo aquí. Re-Natura Mataró contempla actuaciones en los dos principales parques de la ciudad, siete áreas verdes más pequeñas, 29 patios escolares y el refuerzo del arrolado lineal, además de intervenciones en las rieras de Santo Simó y Argentona, el Parque Central y el propio Parque de la Pollancreda. Todo se enmarca en el Plan Director de Infraestructura Verde de Mataró (PDIVM), estructurado en cinco elementos —nodos ecológicos, corredores fluviales, corredores territoriales transversales, áreas de amortiguación y red verde urbana— con horizonte de desarrollo hasta 2035. Así que, aunque el aspecto actual sea algo deslucido, la Pollancreda es solo una pieza de un plan mucho más amplio.
Fecha de publicación
29 de agosto de 2026
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